Edicion Digital
El presidente inconstitucional de Nicaragua, Daniel Ortega, dijo la noche de este miércoles que los municipios de Managua y León, que sufrieron daños por el terremoto de 6.2 grados del 10 de abril, continuarán en Alerta Roja, pues las probabilidades de que ocurran nuevos sismos no han disminuido.
En su intervención durante el acto de celebración del Día de los Trabajadores, Ortega se solidarizó con las más de 2 mil familias que perdieron sus casas en los municipios de La Paz Centro, Mateare y Nagarote, y anunció que serán reconstruidas las viviendas, escuelas e iglesias afectadas.
«Cuando se levante el estado de emergencia todas las escuelas serán revisadas. Hay que proteger a nuestros niños», dijo Ortega.
El mandatario inconstitucional descartó la posibilidad de que la capital sea trasladada a otros departamentos de Nicaragua pues «no hay lugar en el país donde no tiemble», dijo.
Ortega se solidarizó con los Estados Unidos por los tornados que han dejado cuantiosos daños en los últimos días.
Estas declaraciones las realizó en un acto que se realizó en la Plaza de la Revolución en donde se reunió con el secretario del Frente Nacional de los Trabajadores (FNT), Gustavo Porras y otros dirigentes sindicales.
En este encuentro se conmemoró también el segundo aniversario de la muerte del comandante de la revolución sandinista, Tomás Borge.
A un equipo de LA PRENSA se le restringió el ingreso a la Plaza de la Revolución para darle cobertura a esta actividad.