Representantes del sector productivo advierten que aunque la reforma a la Ley Creadora del Banco de Fomento a la Producción o Produzcamos —presentada por el ejecutivo en la Asamblea Nacional recientemente— es quizás la única opción para poner fin a la inoperancia de la institución. Esta debe dejar claro que su prioridad debe de seguir siendo el fomento a la producción. Porque de lo contrario se convertiría en un banco más de los que ya existen en el sistema.
“Todavía no he visto la propuesta de reforma, vamos a esperar que la Asamblea Nacional nos mande el documento y nos llame para la consulta. Pero esperamos que mantenga como prioridad la atención en el sector agropecuario. Eso tiene que estar considerado, porque si no se convertiría en otro banco comercial como los que ya existen”, advierte el presidente de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG), Álvaro Fiallos.
- 958.03 millones de córdobas era la cartera de crédito del Produzcamos en marzo de este año, según datos de la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras (Siboif).
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Fiallos es uno de los dirigentes del sector agropecuario que en los últimos años insistió más en la necesidad de reformar la Ley 640, que le dio vida a la institución. Y considera “muy acertado” que la reforma contemple derogar el artículo 29 de la Ley 640, que actualmente impide al Produzcamos captar cualquier tipo de depósito del público.
No obstante, insiste en que los cambios no pueden limitarse a autorizar la captación de depósitos y de inversión nacional o extranjera, sino que debe dejar bien claro que su prioridad debe seguir siendo el fomento a la producción, que fue la razón de su nacimiento.
En una de sus partes, la exposición de motivos de la propuesta gubernamental, que reformará 25 artículos de la Ley 640, dice: “El banco tendrá por objeto prestar servicios bancarios y financieros sin restricciones, mediante la colocación de primero y segundo piso con el propósito de fomentar las actividades económicas y productivas del país”.
El directivo y expresidente de la Federación de Asociaciones Ganaderas de Nicaragua (Faganic), Solón Guerrero, estima que en realidad a quien debe abrirse la institución es a los productores. “Porque de nada servirá que se abra a los depositantes y a los inversionistas si va a seguir bajo las mismas orientaciones tímidas y temerosas de abrirse a los productores”.
Aunque desconoce el contenido de la propuesta de reforma, Guerrero estima que si evita que los productores sigan cayendo en las garras de los usureros, “será bienvenida”. Pero advierte que el principal cambio que necesita el banco es de visión y en la forma en que se maneja, porque solo así dará respuesta a las necesidades del sector.
Michael Healy, presidente de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic) espera que el texto de la propuesta, que aún no ha visto, garantice el acceso al financiamiento a los pequeños productores, que no son sujeto de crédito con la banca comercial que solo atiende a los medianos y grandes, ya que de eso depende en gran medida el incremento de la productividad del sector.
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