El pelotero Conrado Marrero, exjugador más longevo del beisbol en Cuba y de Grandes Ligas, murió ayer en La Habana a los 102 años, informaron a EFE fuentes familiares.
Marrero, conocido como El Premier en los ambientes beisboleros de la isla, falleció de causas naturales y poco después del mediodía de este miércoles, mientras dormía en su casa de La Habana, a solo dos días de cumplir los 103 años.
Su nieto, Rogelio Marrero, precisó a EFE que el cuerpo del lanzador será incinerado y dijo que la familia no tiene pensado realizar ninguna ceremonia.
El legendario jugador, nacido el 25 de abril de 1911 en una localidad campesina de Sagua la Grande (centro del país), es considerado uno de los mejores serpentineros de todos los tiempos en Cuba, donde en 1958 se retiró y pasó a dedicarse a la formación de pícheres.
Entre los hitos más sobresalientes de su trayectoria deportiva estuvo su llegada a las Grandes Ligas de beisbol a los 39 años, cuando fue firmado por los Senadores de Washington, de la Liga Americana.
Marrero debutó el 21 de abril de 1950, y su intervención en 118 juegos le permitió archivar 39 victorias, frente a cuarenta derrotas durante cinco temporadas.
En su primer año de fichaje con los Senadores de Washington, El Premier terminó con 6-10, y el mentor Bucky Harris lo valoró como el más valioso del equipo, por su “excelente curva, buen control y magnífico temperamento”.
Aunque comenzó a tomar en serio el deporte a los 27 años, en las dos décadas siguientes logró 367 victorias —97 de ellas sin permitir carreras— y solo conoció el fracaso en 178 ocasiones.
Su salto al profesionalismo se produjo en 1946, en una temporada con los Indios de Juárez, en México, donde impresionó con 24 éxitos y solo ocho reveses.
En su carrera profesional se destacó como el autor de tres desafíos en los que no permitió hits ni carreras, y en otros 42 transitó la ruta sin que sus oponentes lograran pisar el plato.
Los fanáticos locales de más edad recuerdan cuando integraba el equipo Almendares de la Liga Profesional en Cuba, así como con el Habana Cubans, donde jugó tres temporadas y acumuló sesenta triunfos.
Asimismo, integró el equipo de Cuba en cinco series mundiales, en las que registró 11 victorias y cinco derrotas como aporte a la conquista de cuatro campeonatos a ese nivel.
En 1999 las autoridades le confirieron el título honorífico de Héroe del Trabajo de la República de Cuba.
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