Cuando leí a García Márquez
Cuando leí Cien años de soledad me ocurrió lo que a casi todos sus lectores: no quería comer ni dormir con tal de seguir inmersa en ese mundo mágico, en cuyas historias reconocía las de nuestra antigua Granada que me solía contar mi padrino Alberto Morín. Ahora no sé si lo que recuerdo proviene de la obra de Gabo, o de las fascinantes palabras de mi padrino.
Eso mismo me ocurrió cuando leí El Quijote . Por algo dijo Pablo Neruda que Cien años de soledad era la mejor novela que se escribía después de la de Cervantes. Y eso que yo tenía mis prejuicios contra El Quijote, porque en los libros de secundaria aparecía como una “obra maestra”, por lo que pensé que sería un libro muy serio, solemne y aburrido. Con Gabo no tuve ese problema, porque cuando apareció su gran novela no venía precedida por la fama.
En todo caso, es un buen momento para dar las gracias a estos dos espléndidos maestros de la palabra: a don Miguel de Cervantes Saavedra y a Gabo, el gran cronista de Macondo.
Michele Najlis, escritora.
Mudemos de sitio la capital
Como ingeniero civil, colega y amigo del sabio ingeniero Carlos Santos Berroterán, y testigo del terremoto que asoló a Managua en diciembre de 1972, creo que es sabio y prudente mudar la capital a un sitio más seguro.
Propongo que sea en los valles que ocupa la bonita ciudad de Jinotega.
Diez razones son:
1. Localizada en el fresco valle central de las altiplanicies de Nicaragua.
2. En el centro del país, o “parte aguas” del continente.
3. Extensión de tierras para edificar.
4. Abundancia de agua potable.
5. Fácil acceso a la Carretera Panamericana y a la futura carretera a puertos en el mar Caribe, nuestro Mare Nostrum, al que lo tendríamos de frente.
6. Clima fresco promedio 24° C, Jinotega está a 1,020 metros de altura, contrario a Managua, a 80 metros, y 34° C.
7. No hay fallas volcánicas, menos riesgos de terremotos que han destruido a Managua por lo menos tres veces en solamente siglo y medio.
8. Los habitantes de Managua se mantienen en zozobra, eso no es vida normal, disminuye su actividad física, psicológica e intelectual, así Nicaragua entera pierde.
9. Dispone energía renovable con la presa de del lago Apanás, el cual además sería un atractivo estético y turístico.
10. Managua es la única capital de Centroamérica que no goza de clima primaveral, a pesar que Nicaragua dispone de esta bella y productiva meseta central.
Mudemos la capital a esta zona central, y llamémosla Rubenia, en honor a nuestra máxima gloria nacional.
Eddy Kühll
Diálogo con un sordo es monólogo
Mucha gente en Venezuela (y fuera de ella) ha acogido con optimismo y esperanza la disposición del gobierno de facto del país, de dialogar con la oposición democrática, hasta hace poco tiempo perseguida brutalmente y calificada como reaccionaria, imperialista y golpista. Y bien, sí. Un diálogo bien entendido, esto es, si reúne todas las condiciones para que sea un diálogo auténtico, puede ser una verdadera bendición para un país al borde de una anárquica disolución.
Un diálogo real exige en primer término que tenga lugar en un espacio neutral y que esté dirigido por una instancia internacional con capacidad reconocida por las partes litigantes de aceptar sus decisiones.
En segundo lugar demanda la voluntad del Gobierno de restablecer la plena vigencia de los principios básicos del Estado de Derecho y de las instituciones republicanas (reorganización de la Corte Suprema de Justicia, poder electoral, Contraloría General, Defensoría del Pueblo), la inmediata suspensión de las medidas represivas y la disolución de las bandas terroristas, el cese de la criminal persecución de la oposición y la inmediata liberación de los presos políticos (Leopoldo López, Antonio Ledesma, alcaldes de San Cristóbal y de San Diego y otros tantos más) y de los estudiantes apresados y torturados por haber organizado manifestaciones pacíficas.
Y, finalmente, dar término a la vergonzosa entrega de la soberanía nacional a los comunistas cubanos que succionan económicamente al país y los organizadores del aparato represivo.
Mientras se mantenga el tinglado de la represión totalitaria —y el “gobierno“ de Maduro no parece dispuesto a otra cosa— el diálogo no puede prosperar.
Lo que los siniestros caciques cubanos y sus serviles buhoneros venezolanos buscan realmente con esta cháchara pacifista es que el transcurso del tiempo apacigüe los ánimos y pueda continuar el banquete de la explotación.
José Leopoldo Decamilli, Berlín.
Putin expansionista
Vladimir Putin sacó a relucir sus uñas, debido a sus antecedentes de miembro de la KGB, el organismo de espionaje y seguridad de la tiranía estalinista que reprimió al pueblo ruso, a millones de víctimas para establecer el criminal régimen totalitario que ejerció el poder con mano de hierro.
A esto hay que agregar la política expansionista mediante la cual sometió bajo su órbita a varios países. Y levantó el Muro de Berlín, el que fue derribado para la lograr libertad de Alemania del Este y lograr la unidad de la República de Alemania.
El expansionismo soviético penetró hasta en América, donde encontró como fieles aliados a los hermanos Fidel y Raúl Castro, y sus secuaces, quienes han extendido su dominio con el chavismo y ahora controlan la OEA.
Con la caída del expansionista imperio soviético el mundo democrático occidental suponía tener en Rusia a otro aliado, pero ahora Putin quiere hacer retroceder la historia. Putin es crítico de Gorbachov y de Yeltsin, quienes fueron los artífices del derrumbe del imperio comunista soviético. Putin irrespetó la soberanía de la República de Georgia, reconociendo a Abjasia y Osetia del Sur. Y ahora, con la anexión de Crimea y la amenaza a toda Ucrania, deja en claro sus intenciones de convertir nuevamente a Rusia en un imperio expansionista, hasta donde occidente se lo quiera permitir, actuando sin vacilaciones, no con las posiciones débiles de Obama.
Considero que la anexión de Crimea amenaza al resto de Ucrania, lo cual es también un grave peligro para la soberanía e independencia de los países cercanos a Rusia. Estonia puede ser la siguiente víctima de Putin. Se comenta que Washington no actúa, solo se preocupa, lo mismo sucede con respecto a Venezuela, ante la represión desatada por Nicolás Maduro, quien al no poder resolver el problema de desabastecimiento e inseguridad recurre a la violencia, enviando al Ejército y sus turbas en contra de manifestaciones pacíficas. Todo eso ante la actitud complaciente de la OEA, en la cual los países miembros perdieron la voluntad de defender los derechos humanos, la libertad y la democracia, debido a la influencia del gobierno chavista, por el crédito petrolero. ¿Poderoso caballero es don dinero?
Luis Solórzano
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