Sin embargo, dice Cortés, se deben definir estrategias que permitan la conservación de áreas verdes en las ciudades porque “la misma naturaleza nos está revirtiendo de manera negativa lo que nosotros hemos hecho con ella”.
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Jeniffer Castillo Bermúdez
La Tierra no puede sola contra los más de siete mil millones de personas que cada día la explotan para sobrevivir.
Además, el crecimiento poblacional —principalmente en la zona urbana— está sacrificando las áreas verdes de las ciudades que han terminado en asentamientos o urbanizaciones privadas, apunta la directora del Departamento de Geografía de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua), Lidia Cortés Castillo.
De acuerdo con datos de la Federación Internacional de la Cruz Roja, más de la mitad de la población mundial vive en las ciudades. Y según estimaciones del Banco Mundial, se espera que en el 2030 por lo menos el sesenta por ciento de la población del mundo viva en las áreas urbanas.
Esto incrementa el riesgo de desastres en las ciudades del mundo, dice el profesor titular y coordinador del programa ambiental de la UNAN-Managua, Darwin Juárez Juárez.
El catedrático además resalta que el divorcio existente entre la preservación del medioambiente y el crecimiento económico de los países hará que “a las nuevas generaciones le heredemos un planeta en saldo rojo”.
Este año, el Día Mundial de la Tierra, celebrado cada 22 de abril, fue dedicado a las ciudades verdes. Esto, dice Cortés, fue con el fin de lograr que la población haga un esfuerzo por preservar las áreas verdes en las ciudades y que en lugar de talar árboles los siembren.
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