Génesis Hernández Núñez
Ayer se cumplió un mes desde que el gobierno de Nicaragua y las empresas brasileñas Eletrobras y Queiroz Galvao finalmente firmaron el acuerdo para iniciar la construcción de la planta hidroeléctrica Tumarín, pero desde entonces, muchos detalles siguen ocultos a la opinión pública.
Una fuente cercana a Centrales Hidroeléctricas de Nicaragua (CHN) dijo que “los directivos de la empresa no están en el país, pero mantienen su posición de no dar más declaraciones en este período porque están concentrados en revisar toda la documentación que tienen que terminar de ajustar”.
La fuente también explicó que “ahorita se tiene que avanzar en la documentación para que entre julio y noviembre se arranque con la construcción”.
La hidroeléctrica debió haber iniciado operaciones en 2012, sin embargo, ahora estará lista a finales de 2018 y comenzará a funcionar en 2019.
Hace un mes, Marcelo Conde, presidente de Centrales Hidroeléctricas de Nicaragua, expresó que “estamos listos para iniciar este año, más cuatro años de obras. Nos retrasamos un poco, pero seguimos trabajando y se hará en cuatro años”.
Una de las mayores dudas acerca del proyecto ha sido la tarifa del megavatio hora, un dato al que incluso el ministro de Energía y Minas (MEM), Emilio Rappaccioli, ha evitado referirse en repetidas ocasiones.
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