Aún cuando el Atlético de Madrid ha probado con su espontaneidad, cohesión y hambre de gloria, que sobre el campo de juego no importa el potencial económico, sigue siendo su vecino —el Real Madrid— el que atrapa las miradas, y más aún, su duelo frente a un oponente de tanto calibre como el Bayern de Múnich, al que se medirá mañana en el Santiago Bernabéu.
Sin embargo, las semifinales de la Liga de Campeones del futbol de Europa se pondrán en marcha hoy (12:45 p.m.), cuando el Atlético de Diego Simeone reciba al Chelsea de José Mourinho en el Vicente Calderón, para un duelo que podría ser tan eléctrico como friccionado, y en el que los banquillos podrían resultar muy determinantes.
Pep Guardiola no perdió en siete visitas con el Barcelona al Santiago Bernabéu, pero Carlo Ancelotti jamás ha caído ante el Bayern.
Al frente del Milán, el ahora técnico madridista, jugó seis veces ante el Bayern. Le ganó en cuatro ocasiones y empató dos. Así que vamos a ver quién sale a flote.
[/doap_box][doap_box title=»EXTENSO AYUNO» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
- 40
[/doap_box]
Estas dos tropas trabajan con esquemas muy similares: presión arriba, defensa sin huecos, líneas muy juntas y hábil uso del contragolpe. No obstante, hay una ligera ventaja del Atlético, y es que puede echar mano de su cañonero Diego Costa para definir, mientras el Chelsea no ha tenido un hombre decisivo en la definición.
Pero como son clubes que sitúan la posesión, la táctica y el trabajo en bloque por encima de la individualidad y la improvisación, se van a mantener atentos a cualquier rendija que les permita asestar el golpe que los conduzca a la victoria, y los coloque con un pie en la final de Lisboa, donde se definirá el dominio continental el 24 de mayo.
El Chelsea tiene más experiencia. Y esta instancia de la Champions ya le es familiar, aunque no tendrá a su capitán Branislav Ivanovic por suspensión, ni a Samuel Etoo por lesión, pero el Atlético dispone de más fuego, y aunque sujeta con los dientes el liderato de la Liga, desea probar que está al nivel de los mejores de Europa.
DUELO DE PESOS PESADOS
La batalla de mañana es una historia distinta. Al Real Madrid, enérgico y ambicioso, que ha dado al fin el paso al frente que se le exigía en los partidos grandes, le toca medirse al Bayern de Múnich, que al juego arrollador que le caracteriza ha agregado la sutileza y el pase que Pep Guardiola usa como bandera.
Y funcionó tan bien la simbiosis entre la fortaleza clásica de los alemanes y el retoque estético que le aplicó Guardiola, que el Bayern se adjudicó la Bundesliga siete fechas antes de su final, mientras mantiene la mira en el triplete que se llevó en la campaña pasada cuando aún estaba Jupp Heynckes al timón de la nave bávara.
Pero el Madrid viene crecido. A la vez que se sacudió los fantasmas de su inhabilidad para imponerse ante tropas germanas (dejó en el camino al Schalke 0-4 y al Borussia Dortmund) viene de derrotar al Barcelona en la Copa del Rey, en un triunfo de un gran valor simbólico y anímico, a pesar de que su hombre gol estaba en las tribunas.
No hace mucho que estos clubes se vieron las caras en la Champions. Aún está fresco el disparo de Sergio Ramos a las nubes, luego que 180 minutos y el tiempo extra no bastaron para definir el duelo ganado por el Bayern, que más tarde levantó la orejona en Wembley.
Quizá no sea distinta la batalla ahora, aún con el Bayern como favorito.
Ver en la versión impresa las páginas: 10 B