Tras una semana en la que había dicho prácticamente adiós a la Liga en Granada, había caído eliminado ante el Atlético en la Champions y perdido la final de Copa ante el eterno rival, el Real Madrid, el Barcelona recuperó ayer parte de la autoestima remontando 2-1 un partido ante el Athletic Club, que resucitó todos los fantasmas en el Camp Nou al adelantarse al inicio de la segunda mitad.
Los tantos del Sevilla llegaron con autogol de Diego Mainz (14) y los conseguidos por el francés Kevin Gameiro (51, el camerunés Stephane Mbia (58) y Vitolo (68).
En la lucha por la permanencia, el Rayo Vallecano (11º) se acercó a la salvación con un 3-1 sobre el colista Betis, cada vez más hundido.
El equipo madrileño no dio opción a los andaluces y fue distanciando en el marcador con los tantos de Rubén Rochina (14) y el argentino Joaquín Larrivey, además de un gol en contra del brasileño Paulao (27).
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Aritz Aduriz abrió el marcador, pero Pedro y Messi remontaron por el Barsa que salió liberado, dispuesto a olvidar sus penas, como si el haberse quedado sin opciones de ganar prácticamente nada le hubiese quitado un peso de encima. Y se dedicó a jugar sin los miedos, las dudas, los complejos y titubeos que había mostrado en los últimos partidos.
A ello ayudó que el argentino Gerardo Martino apostase por Pedro y el chileno Alexis para abrir el campo y dejara a Cesc Fábregas en el banquillo, y también un Athletic al que no le gusta el papel de comparsa y que no rehuyó el intercambio de golpes.
El Athletic advirtió primero con un remate de Aritz Aduriz que salvaron los pies de Pinto. Los azulgranas responderían con dos ocasiones de Messi para Pedro y de Pedro para Messi que se estrellaron ante Gorka Iraizoz.
El Camp Nou sigue adorando al crack argentino, que tras dimitir en los últimos tres partidos ayer estuvo mucho más activo. Jaleado por una grada solo llena a medias —la afición azulgrana prácticamente ha dado por terminada la temporada— Messi fue más Messi, pero también el desaparecido Xavi pudo dirigir por fin a su equipo como en sus mejores tiempos.
Con Xavi llevando la batuta llegaron más ocasiones locales, como un gol bien anulado a Messi por fuera de juego, un remate del brasileño Adriano que Mikel Balenziaga sacó bajo palos, un balón al larguero de Alexis con Iraizoz ya batido y otros dos disparos del propio Alexis y Pedro que volvieron a encontrar respuesta en el meta del conjunto vizcaíno.
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