Adolfo Bonilla

Espacio para debatir ideas

Quién sabe por qué motivos persiste la idea de la imposibilidad de la unidad en la diversidad cuando hay muestras fehacientes de su viabilidad en la historia reciente de Nicaragua, como lo puede comprobar la Unión Democrática de Liberación (Udel) en 1974, el Frente Amplio Opositor (FAO) en 1978 —del cual formó parte por un tiempo el Frente Sandinista— y la Unión Nacional Opositora (UNO) en 1990.

Según la experiencia sindical de la década de los setenta, existen tres formas (o tres etapas) de unidad: la unidad de acción, que es cuando se unen dos o más organizaciones ya constituidas alrededor de la defensa o conquista de un objetivo común. La unidad programática, cuando dos o más entidades se unen con el compromiso de hacer cumplir un programa único. Y la unidad orgánica, cuando estos organismos se fusionan en una sola estructura con un mismo programa.

Esta vivencia surtió efecto en una parte del movimiento sindical de los años setenta. En lo político solo se logró llegar hasta la unidad programática. En este proceso es imprescindible superar dogmas, ideologías, sectarismos, prejuicios, ambiciones personales y grupales. En la realidad de esta época crucial del país en una primera etapa se podría tratar de unir a la oposición política al régimen actual, y en la segunda fase unir a todos los factores económicos, sociales y demás por el bien de la nación (o al “verrés”).

De existir genuino interés en implementar este procedimiento no solo se debe pensar en unir cúpulas (esfuerzo que ha fracasado repetidamente), sino en organizar al pueblo de abajo hacia arriba. En vez de insistir en que todos se sumen alrededor de una figura específica o de un grupo determinado, más bien se debe fortalecer cada grupo que se va formando, con el fin de convertirse en segmento de una sola concertación. Hay que aprender a ser integrante de una orquesta, no pretender ser director sin orquesta. Es decir, descartar la creación de un nuevo líder mesiánico, demagogo, “iluminado”, pues cuando se adula a alguien por lo general el adulado “agarra la vara” y comienza a sentirse “bendecido”, imprescindible, insustituible, hasta llegar a repetir el recorrido de la nefasta historia de este terruño.

Yo he sugerido algunas ideas relativas a la posibilidad de derribar las barreras de todo tipo impuestas en forma sistemática por el actual régimen ilegal e ilegítimo, porque creo en los mecanismos democráticos, donde se puede discutir abiertamente cualquier tema de interés de la población, con el ánimo de contribuir en alguna medida en el mejoramiento de la sociedad en general, sin temor a represalias.

En cambio, en todas estas décadas, ¿quién ha leído o ha escuchado un planteamiento serio, alguna discrepancia, alguna crítica interna en las filas orteguistas? Lo que se ha observado es que cuando surge un posible candidato presidencial que no sea Daniel Ortega, desde la cúpula lo ignoran, lo marginan, lo bloquean, hasta anularlo políticamente. Son particularidades que diferencian a un partido político-militar de las organizaciones políticas con vocación democrática, civilista, pacifista.

No obstante, cuando el poder omnímodo del actual gobierno empiece a estrechar más el cerco para controlar aun más a los ciudadanos, entonces no quedará más opción que recurrir a ventilar las ideas en la clandestinidad, porque se estará entrando a otra forma de lucha por conquistar la libertad, la democracia, la justicia social y las legítimas aspiraciones de prosperidad individual y colectiva, iniciando de nuevo la marcha por la misma ruta ya transitada por siglos. El autor fue sindicalista cristiano.

COMENTARIOS

  1. Hace 12 años

    Canticos de esperanzas y probabilidades porque yo diria que los anos 70 y 90 se han ido conmo las olas del mar con las mareas de turno, y lo que paso en esa instancias, dificilmente se podrian repetir, porque Ortega no tiene disposicion alguna para permitir libertad de propuesta o de proponer esto u lo otro que conlleve a crfear las condiciones nor males que esisten en toda Democracia, en la cual todas las ideas y posibilidades son consideradas. Pero en una Democracia al estilo Ortega y sus

  2. Hace 12 años

    secuaces acomadativos, eso es imposible y como dice el articulista al final, lo unico que queda el camino estrecho de la clandestinidad, para poder lograr los objetivos que de la otra forma son sumariamente imposibles de obtener.

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