Para los miles de nicaragüenses que tienen familiares, amigos o socios en Costa Rica, las declaraciones del presidente electo de ese país, Luis Guillermo Solís, sobre Nicaragua, son lamentables. Todos esperamos que su mensaje a las dos naciones fuese el de un estadista que busca la armonía y el entendimiento entre dos países hermanos; sin embargo, no fue el caso y dejó mucho que desear.
El señor presidente electo Solís dijo que la relación con Colombia la considera “fraterna, de países hermanos, que compartían una frontera en el Caribe y que quisiera potenciar otros vínculos diferentes a los de la seguridad, y que está seguro que da para mucho más, como son los temas de cooperación”; sin embargo, sobre Nicaragua dijo que “hay que tener cuidado con un vecino incómodo que tenemos ambos”.
Deseo recordarle al señor presidente electo Solís que el Estado de Nicaragua, bajo el mandato de tres presidentes diferentes, ha actuado en total apego al Derecho Internacional en relación a las disputas territoriales con su país y Colombia, y son otros los países que han pretendido romper el orden que rige al conjunto de naciones, pretendiendo desconocer el fallo de la Corte Internacional de Justicia.
Me permito recordarle al señor presidente electo de Costa Rica que la mano de obra nicaragüense no es el único beneficio del que goza su extraordinario país, ya que según los datos de la Promotora del Comercio Exterior de Costa Rica (Procomer) el intercambio comercial entre ambos países aumentó 25.7 por ciento entre el 2009 y 2013, al pasar de US$$405 a US$$509.8 millones.
Adicionalmente, Nicaragua ha incrementado sus exportaciones al país vecino del Sur en 30.9 por ciento durante el último quinquenio, pasando de US$$86.8 a US$$113.7 millones, destacándose como los principales rubros de exportación frijoles rojos, harina de trigo, carne bovina, ganado bovino, arroz semiblanqueado, solventes minerales y naranjas. Más importante aún para el señor presidente electo, las exportaciones de su país al nuestro han incrementado en 24.3 por ciento durante el periodo de referencia, ya que pasaron de US$$318.6 a US$$396.1 millones.
Por otro lado, en Nicaragua tenemos la grata presencia de 48 empresas ticas, de las cuales la gran mayoría es en sociedad con nicaragüenses, y de los US$$1,518 millones de la Inversión Extranjera Directa que recibió Nicaragua en el 2013, US$$210.3 son procedentes de Costa Rica, lo que claramente indica que somos un país atractivo y rentable para la iniciativa privada costarricense.
Otro dato importante para el señor presidente electo es que según el último censo de población realizado en 2011, en su país viven legalmente 287,000 nicaragüenses, muchos de ellos nacionalizados; y de estos, ¿cuántos votaron por él o por alguno de sus contrincantes? Y en el futuro, ¿cuántos nicaragüenses nacionalizados y sus hijos serán electores de los nuevos alcaldes, diputados y presidentes?
Felicito al señor presidente electo, Luis Guillermo Solís, por su triunfo; sin embargo, no debe dejarse mal asesorar ni mal influenciar, ni ignorar las estadísticas reflejo de la realidad, ya que esta pequeña muestra indica temas de interés para su electorado. El autor es empresario privado, ha servido como embajador y legislador.
Ver en la versión impresa las páginas: 10 A