ACAN-EFE
Costa Rica recibió ayer un duro golpe para su economía con el anuncio del cierre de la planta de manufactura del gigante tecnológico Intel, principal empresa exportadora del país, mientras el Gobierno ha tratado de matizar el asunto.
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“Después de un extenso análisis, la compañía ha concluido que la mejor solución de largo plazo para maximizar la eficiencia y la efectividad operacional a nivel mundial es cerrar sus operaciones de ensamblaje y prueba en Costa Rica”, indicó la empresa en un comunicado. En su planta de manufactura, en San Antonio de Belén, provincia de Heredia (centro), trabajan 1,500 personas que serán despedidas paulatinamente durante el 2014.
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