El atleta paralímpico sudafricano Óscar Pistorius se seca las lágrimas en el Tribunal Superior de Pretoria. LAPRENSA/EFE

Pistorius se quita las prótesis y muestra al tribunal cómo camina sin ellas

Pistorius, quien desde ayer declara como testigo en el juicio por el asesinato de la modelo Reeva Steenkamp, cambió hoy su habitual traje oscuro por un pantalón corto y una camiseta blanca deportivos, siguiendo instrucciones de su abogado

Pretoria/EFE

El atleta paralímpico Oscar Pistorius se vistió hoy con ropa deportiva ante el tribunal que le juzga en Pretoria por el asesinato de su novia, dejando al descubierto las prótesis, para quitárselas después y demostrar las dificultades que tiene para desplazarse sobre sus muñones.

Durante la vista, el corredor se acercó a la reconstrucción de la puerta que separaba el dormitorio del baño donde murió su novia en la casa del atleta en Pretoria, tanto con las prótesis puestas como utilizando sus muñones.

Pistorius exhibió ante la juez, Thokozile Masipa, su falta de equilibrio al caminar sin sus prótesis, prueba con la cual la defensa pretendía mostrar la altura del deportista respecto de la puerta del baño de su casa, a través de la cual tiroteó a Steenkamp el 14 de febrero del pasado año.

Tras la demostración, el velocista -que tiene las dos piernas amputadas desde que tenía once meses- regresó al estrado para relatar cómo en la madrugada del crimen se despertó y trajo del balcón un ventilador a la habitación.

El acusado explicó que al volver a la habitación, que se encontraba a oscuras, escuchó la ventana corrediza del baño abriéndose y pensó inmediatamente que un ladrón se había colado en la vivienda.

«La primera cosa que pasó por la cabeza fue que tenía que coger el arma y proteger a Reeva», dijo mientras sollozaba.Tras tomar la pistola -con la que, según dijo, siempre duerme- del lado de la cama, Pistorius trató de alertar a gritos a su novia y al intruso por el pasillo que lleva al baño, aún sobre sus muñones.

El corredor afirmó que dejó de gritar para no ser escuchado por el intruso que pensaba que había en la casa.

El testimonio de Pistorius, seguido en total silencio por el público y su familia, se interrumpió entonces para ser retomado después del receso para comer.

Pistorius, de 27 años, ha confesado haber matado a tiros a Steenkamp, quien entonces tenía 29, aunque asegura en su defensa que lo hizo al pensar que disparaba contra un ladrón.

La hermana del atleta paralímpico Oscar Pistorius, Aimee Pistorius (2ºdcha), llora al escuchar la versión de su hermano de lo ocurrido la noche en la que mató a su novia Reeva Steenkamp durante su juicio en Pretoria (Sudáfrica). LAPRENSA/EFE

Estaba muy enamorado de su novia

Oscar Pistorius declaró el martes ante el tribunal que se planteaba seriamente el futuro con su novia, Reeva Steenkamp, antes de matarla de cuatro balazos, por error según él, el día de San Valentín de 2013.

«Escuché un ruido procedente del baño, me dio la sensación de que alguien iba a salir del baño. Antes de darme cuenta, ya había efectuado cuatro disparos», contó Pistorius, rompiendo a llorar, lo que obligó a suspender la audiencia.

Previamente, guiado por las preguntas de su abogado, quien desde el lunes se esfuerza por probar que esta muerte se debió a una equivocación, el seis veces campeón paralímpico, de 27 años, relató la forma en que conoció a Reeva el 4 de noviembre de 2012 y cómo se enamoró rápidamente de la joven modelo.

Fueron presentados por un amigo concesionario de automóviles de lujo y rápidamente sintieron una atracción mutua. «Durante los seis primeros días» se llamaron por teléfono cotidianamente, contó. Hacía varios meses que salía con la joven Samantha Taylor, pero según él, ya habían roto.

Después de Navidad «habíamos comenzado a hablar del futuro con Reeva. (…) Nos planteábamos seriamente el futuro juntos», agregó el atleta, las manos temblorosas apoyadas en la barra, en el segundo día de su declaración.

Ese futuro debía incluir un apartamento que Pistorius estaba comprando en Johannesburgo, cuyos objetos de decoración habían elegido juntos.  «Ella me pedía ayuda para sus contratos, los que debía firmar o no firmar» como top model, agregó.

«Yo estaba muy enamorado de Reeva. Creo que a veces yo tenía más sentimientos por ella que ella por mí. Yo le dejaba elegir su lugar, a veces no era fácil», agregó Pistorius, tratando de corregir la imagen de hombre posesivo que se creía por encima de las leyes.

La acusación sostiene que disparó deliberadamente contra Reeva después de una disputa. En un mensaje, ella le había reprochado sus escenas de celos, llegando incluso a afirmar: «A veces me das miedo».

 Buen ciudadano, buen cristiano

«A Reeeva le gustaba decir las cosas por escrito, ella pensaba que era más fácil (…). Ella se ponía fácilmente a la defensiva», dijo Pistorius, volviendo a una disputa que estalló algunas semanas antes del asesinato.

Pistorius no niega haber matado a Reeva, pero afirma que es no culpable. Sostiene que fue presa del pánico y disparó contra la puerta cerrada de su baño creyendo que un ladrón había entrado en su casa.

El lunes, en una audiencia digna de una sesión de psicoanálisis, Oscar Pistorius evocó su biografía deportiva y el importante lugar que su madre, fallecida cuando él tenía 15 años, ocupaba en su vida. También mencionó su temor temprano a un robo violento, en un país con altos índices de criminalidad.

El atleta, que corre con prótesis construidas con fibras de carbono, insistió en su disciplina, destacando que jamás tomó drogas y que nunca bebió durante una temporada deportiva, eligiendo «meticulosamente sus complementos», sin tomar «nada prohibido». 

Se presentó como un buen ciudadano, cristiano, que ponía su celebridad al servicio de numerosas obras de caridad y se describió como un muchacho vulnerable debido a su minusvalía, afirmando que hasta «su perro podía derribarlo» cuando no llevaba sus prótesis. 

Pidió perdón, llorando, a la familia de Reeva y describió sus noches pobladas desde su muerte por pesadillas que lo despertaban «oliendo a sangre» o aterrorizado, al punto de que una vez se refugió en un armario.

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COMENTARIOS

  1. Jorge
    Hace 12 años

    No haya como dar lástima y que así lo saquen.

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