ELÍZABETH ROMERO
El tema de las condiciones de los privados de libertad fue un tema que denunció el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
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Mientras la semana pasada el viceministro de Gobernación, Carlos Nájar, minimizó las denuncias sobre abusos y pésimas condiciones carcelarias en todos los penales del país, a las organizaciones de derechos humanos siguen acudiendo familiares de privados de libertad que denuncian maltrato y abusos.
El abogado de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), Pablo Cuevas, reveló que Karla Patricia Ortega Amador expuso el caso de su excónyuge Francisco García Calderón, quien sufre trombosis, pero las autoridades carcelarias le impiden atención médica especializada.
El reclamo del reo por solicitar que lo enviaran a una clínica privada en Matagalpa, lo llevó a enfrentar problemas con los custodias que lo habrían golpeado, según la denuncia de Ortega Amador.
La reacción de las autoridades fue trasladarlo a la cárcel Modelo el 11 de marzo pasado y someterlo a castigos por “rebeldía”.
El defensor de derechos humanos refirió que el hombre, condenado a treinta años de cárcel, tenía posibilidad de obtener libertad condicional porque había cumplido 16 años de prisión, 15 de los cuales los ha trabajado para reducir su pena. Ahora con su expediente manchado no podrá aspirar a ese beneficio, mientras su enfermedad se agrava.
Cuevas lamentó que Nájar minimice esta situación.
“Con solo el hecho de que algunos penales triplican su capacidad, se está diciendo que hay un serio problema y debe ser tratado con la seriedad debida”, manifestó Cuevas, tras criticar que hay casos de presos que deben gozar de libertad, y aún esperan que el Ministerio de Gobernación acate las órdenes judiciales.
Cuevas calificó de “grave” esta situación, porque a su criterio, trastoca el orden constitucional y legal del país.
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