Lucía Navas
Pese a ser un país altamente agropecuario, en Nicaragua el rendimiento de frijoles por manzana y de producción de carne bovina es de los más bajos de Centroamérica.
Por ejemplo, por cada manzana sembrada se obtienen 11.4 quintales de frijol, cuando en El Salvador y Guatemala anda en 12.8 quintales por manzana.
La diferencia en la producción de carne es mayor porque en el promedio el rendimiento es de 159.5 kilogramos por res, mientras en el resto de países anda entre 188.9 y 233.3 kilogramos por res.
DE LA PREOCUPACIÓN AL DEBATE SERIO
La Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides) plantea que el estancamiento de la productividad en general en el país es un tema que debe pasar de ser visto con preocupación solo en los discursos de funcionarios y empresarios, al debate serio a fin de encontrar soluciones.
“En carne estamos por debajo del resto de países en rendimiento porque básicamente nos hemos acomodado a la abundancia de tierras y no invertimos en mejorar la tecnología”, cuestiona Juan Sebastián Chamorro, director ejecutivo de Funides.
Mejorar la estructura de productividad en general de los sectores lo considera “clave” Funides en su Primer Informe de Coyuntura Económica 2014 —que presenta este jueves 3 de abril al Gobierno y empresarios—, ya que expone con preocupación que hay un estancamiento que provoca que la economía no crezca a tasas mayores del 4% anual.
DÉCADAS DE ATRASO
El mismo Banco Central de Nicaragua (BCN) reconoció en septiembre de 2013 en un debate con organismos internacionales, sindicatos y empresarios que al ritmo que crece la economía a Nicaragua le tomará 37 años alcanzar el Producto Interno Bruto (PIB) per cápita de Centroamérica que es de 4,160 dólares. El PIB per cápita nicaragüense llegó en 2013 a 1,831 dólares, según el BCN.
“Lo que hemos incrementado ha sido producción en base a expansión de nuestras tierras, de la frontera agrícola de la población y no de una intensificación tecnológica de estos factores”, analizó Juan Sebastián Chamorro, director ejecutivo de Funides.
REFLEJO EN EL EMPLEO
El informe de Funides refleja el problema, en el aspecto que en 2013 en los sectores de las minas, manufactura y el financiero registraron los mayores aumentos de los salarios reales en 8.3, 3 y 1.7% de los trabajadores activos al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS).
Esto se debió —explicó Chamorro— a que estos tres sectores tuvieron que ofrecer mayores salarios para captar los profesionales que requerían ya que la oferta local es baja.
En cambio en las áreas de comercio, construcción y transporte y comunicaciones cayeron los salarios reales de los asegurados activos del INSS, en tasas de 4.2, 3.5 y 1.6% respectivamente. En esos tres sectores la oferta de personal supera la demanda.
En términos generales, el número de afiliados al INSS creció 8% en 2013. Funides interpreta que más que creación de nuevos puestos de trabajo lo que hubo fue una mayor formalización de aquellos trabajadores que estaban en la informalidad.
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