Josué Bravo
Corresponsal / Costa Rica
Diputados costarricenses difieren del discurso de confrontación del canciller Enrique Castillo y respaldaron al presidente de la Asamblea Legislativa, Luis Fernando Mendoza, quien la semana pasada en Managua apeló a un diálogo permanente entre Costa Rica y Nicaragua, a pesar de los conflictos fronterizos.
Castillo, conocido por su crítica a Nicaragua –primero como embajador en la OEA y luego como canciller- a raíz de los conflictos por la disputa de un humedal fronterizo entre los dos países, ha descalificado a Mendoza al insistir que la posición de un estado en política exterior la define la cancillería y que en las condiciones actuales, donde Nicaragua pretende “tener soberanía sobre la Isla Portillos (Harbour Head) y (la Provincia de) Guanacaste”, no hay condiciones de un diálogo hasta que el gobierno nicaragüense “se retracte de eso”.
En el plenario, el legislador del gobernante Partido Liberación Nacional, la misma agrupación política de Mendoza; Víctor Hugo Víquez, abogó por un acuerdo binacional pacífico.
“Lograr un acuerdo que finalmente nos permita a todos vivir en paz, que es la paz que hemos añorado y hemos querido siempre. Sobre todo los costarricenses que vivimos en una vida republicana desde hace muchos años, y repito, ha de ser el arma que tenemos los demócratas, que es el diálogo”, dijo con euforia el diputado.
El diputado independiente, Luis Fishman, literalmente considera que el canciller ha perdido la ubicación de sus funciones.
“Que el Ministro de Relaciones Exteriores tenga que llamarle la atención (a Mendoza), de meterse con el representante de otro poder, yo creo ha habido una confusión. Hay funcionarios que han perdido la ubicación de lo que le corresponde y que es lo que tienen que hacer”, criticó.
Mendoza estuvo en Managua en la reunión del Foro de Presidentes Legislativos de Centroamérica y el Caribe (Foprel), donde propuso que “el diálogo debe ser permanente” y el hecho “que esté el presidente del parlamento costarricense en Nicaragua es una buena señal, somos todos hermanos, no podemos pelearnos”.