Josué Bravo
Corresponsal /Costa Rica
Los importadores temen un eventual desabastecimiento que encarezca el precio del frijol rojo en Costa Rica, por la devolución de las autoridades sanitarias de más de 400 toneladas de grano nicaragüense desde la frontera de Peñas Blancas, por contener impurezas como tierra.
El director Ejecutivo de la Asociación Nacional de Industriales del Frijol (Anifri), Alejandro Monge, lamentó que más de 20 furgones con frijol nicaragüense han sido rechazados de la frontera por el Servicio Fitosanitario de Estado (SFE).
“En este momento hay cerca de 28 contendores en la frontera de Peñas Blancas que no están pudiendo ingresar, porque el Servicio Fitosanitario del Estado considera, a partir de febrero de este año, de que los cargamentos de frijol no pueden venir con terrones o astillas, con un criterio que es totalmente distinto al que siempre se aplicó de que los frijoles pueden venir con un porcentaje máximo de impurezas”, reclamó.
Según Monge, la medida ocasiona grandes perjuicios aún no cuantificados a la industria frijolera costarricense, porque los productores nacionales solo cosechan entre el 20% y 25% del consumo anual y por ello deben recurrir a la importación para garantizar el abastecimiento.
La directora del SFE, Magda González, aduce que los importadores quieren dejar mal parado al gobierno con el reclamo y recordó que las importaciones nicaragüenses siempre han sido normales, solo que no permitirán el ingreso de granos con tierra porque pueden contener plagas.
“Con relación a lo que los industriales la ley nuestra es muy clara y dice prohibido tierra o suelo asociado con cualquier envío que ingrese al país. En este caso, todo el año ingresan frijoles al país y todos vienen limpios; no tienen problemas, ingresan, cumplen requisitos, se hacen diagnósticos de plaguicidas y se permite su ingreso”, aclaró.
La Ministra de Agricultura, Gloria Abraham, reiteró que el rechazo del frijol con tierra es una normativa vigente en la ley fitosanitaria del país; pero adelantó que investigará datos para conocer el balance del consumo nacional y determinar si habrá faltantes.
El SFE indicó que los controles también ocurren en otros países y lo que Costa Rica busca es el riesgo de introducir al país plagas, que puedan ocasionar pérdidas millonarias a la producción nacional y de exportación agrícola por el cierre de mercados.