MARTHA VÁSQUEZ Y RAMÓN VILLARREAL
El magistrado y vicepresidente de la Corte Suprema de Justicia, Marvin Aguilar, cuyo nombre fue utilizado para <a href="http://www.laprensa.
El supuesto magistrado le mandaba mensajes a Maribel Arcia entre las 10:00 y 12:00 p.m. donde le orientaba a dónde dirigirse y con quién hablar.
El día que fueron contactadas fue el 26 de noviembre de 2013, y pasaron esperando por sus familiares hasta el 6 de diciembre.
En ese tiempo el supuesto magistrado Marvin Aguilar las hizo contactarse con la abogada Yenni Aguilar, supuesta sobrina del mismo.
Tanto la abogada Aguilar como la abogada Magda Urbina, les redactaron escritos para solicitar la devolución de bienes al Ministerio Público y a la Procuraduría General de la República, y los escritos salían a nombre de Maribel Arcia como solicitante.
[/doap_box][doap_box title=»Los citaban en el sistema» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
Mendoza entregó el dinero de los estafados a la abogada Magda Urbina Espinoza, en la ciudad de Masaya.
También los hicieron llegar como cuatro veces al sistema penitenciario en Tipitapa, donde les aseguraban que ya iban a dejar en libertad a sus familiares (Jorge Luis y Wilber Rafael), y ahí pasaban horas esperando.
Luego el supuesto magistrado se excusaba y les decía que volvieran otro día porque estaba en reunión.
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com.ni/2014/03/21/ambito/187713-convicto-dirigio-estafa-millonaria» target=»_blank»>estafar a siete familiares de procesados en el caso Operación Sur, prometiéndoles un indulto a cambio de dinero, expresó este viernes 21 de marzo de 2014 que espera que los jueces que conocen la causa apliquen y resuelvan conforme a derecho para castigar a quienes causaron daño utilizando su nombre.
“Yo puse en conocimiento a las autoridades policiales, cuando un amigo me dijo que andaban utilizando mi nombre, para que investigaran a fondo la situación. Espero que los jueces apliquen la ley a esos estafadores”, reiteró el magistrado.
CONFIARON EN PÁRROCO Y ALCALDESA
El responsable de esta estafa agravada, según acusación del Ministerio Público, es el reo Álvaro Ramón Leiva López, quien dirigió el plan que despojó a las víctimas de más de 93,000 córdobas, más 12,850 dólares, desde el penal de Cuisalá en Juigalpa, Chontales.
Leiva López (quien está condenado a 15 años de cárcel por usurpación de título) para cometer el ilícito localizó a sus víctimas a través del párroco de Tola, Johnny Sevilla y de la alcaldesa de San Jorge, Rivas, Gilma Canales Cruz, a quienes también localizó por medio de un celular que tenía dentro del penal.
Para obtener los números celulares, el reo recibió ayuda de José Plutarco Hernández Jiménez, (quien fue alcalde de Camoapa por el Partido Liberal Constitucionalista en el periodo 2009-2013, pero luego convertido al orteguismo), quien le facilitaba los contactos telefónicos, según acusación del Ministerio Público.
ENDEUDADOS
Ulises Fidel Pérez Quezada relató que con su mamá María Estelvina Quezada y dos hermanos más reunieron veinte mil córdobas, luego que el cura párroco de Tola y la alcaldesa de San Jorge, le informaran que habían recibido una comunicación del supuesto magistrado Aguilar, de que su hermano Marcial Ernesto, era uno de los cinco procesados de la Operación Sur Dos, que quedarían libres.
“Ni el padre Sevilla, ni la alcaldesa de San Jorge me pidieron dinero, pero cuando ellos me facilitaron el teléfono del supuesto magistrado Aguilar, el magistrado sí me dijo por teléfono que le hiciera el depósito lo más rápido posible y me dijo a nombre de quién iba el depósito, pero al padre yo no le di dinero”, recalcó Pérez Quezada.
De acuerdo con Pérez Quezada, tanto la alcaldesa Canales como el padre Sevilla, fueron embaucados por el convicto Leiva López “y nosotros nos tragamos el cuento por el carisma y honorabilidad de la figura pública de la señora alcaldesa de San Jorge y de nuestro guía espiritual”, argumentó.
SABÍA DEL CASO DESDE NOVIEMBRE DE 2013
Angélica Ruiz López, hermana del procesado Jorge Luis Ruiz López, y esposa de Wilber Rafael Bonilla Mendoza, dijo también ser una de las perjudicadas en la estafa y aseguró que conoció del caso desde que el padre Sevilla y la alcaldesa contactaron a su cuñada Maribel Arcia Castellón, en noviembre de 2013.
“Yo vi cuando mi cuñada le entregó al padre Sevilla, primero 850 dólares, que se los dio en cuanto nos avisó, pero como el padre le dijo a mi cuñada Maribel que eso era rápido, ella al día siguiente salió a prestar los cinco mil dólares, y se los dio al padre por la Escuela Internacional de Agricultura de Rivas”, afirmó Angélica.
La afectada relató que había otros implicados de Gigante en Tola, que les mandaron el mensaje de los cinco mil dólares para el indulto, y de 850 dólares para la devolución de bienes, y como no pudieron conseguir el dinero, el supuesto magistrado les dijo que podían cambiarlos por otros detenidos, y fue ahí cuando ellas (Maribel y Angélica) le pidieron que incluyera en la lista a Bonilla Mendoza.
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