Leonor Álvarez
Uniforme con la actitud que han tenido otros funcionarios del Estado, el jefe del Ejército, general Julio César Avilés, no niega ni confirma que Rusia está negociando con Nicaragua la instalación de una base militar en territorio nacional, en momentos en que los diputados opositores demandan al gobierno del presidente inconstitucional Daniel Ortega, responder públicamente que no hay voluntad para esa opción en el país.
Sobre ese tema, Avilés explicó este martes 18 de marzo que “cada país da facilidades a las fuerzas armadas que participan (en emergencias o colaboración) ya sea en ayuda humanitaria o ejercicios de adiestramiento, porque realmente lo hacemos. Lo hemos hecho con los franceses, con los norteamericanos…”, enumeró Avilés, para hacer ver que no están haciendo nada fuera de lo normal.
Avilés tampoco negó la instalación de “equipos de mantenimiento” ruso en Nicaragua y, al igual que lo ha dicho el vicepresidente de Nicaragua, general en retiro Omar Halleslevens, recordó que una situación así está prohibida por la Constitución Política.
“Nosotros vamos a ser respetuosos de las leyes y la Constitución del país”, dijo casi coordinado con las declaraciones que dio Halleslevens el 4 de marzo de 2014.
LEGALIDAD NO ES GARANTÍA
Sin embargo, para el diputado opositor de la Bancada Alianza del Partido Liberal Independiente (Bapli), Eliseo Núñez Morales, decir que lo prohíbe la Carta Magna no es garantía para que Ortega haga lo que quiera.
Núñez considera que el Gobierno de Nicaragua debería de responder abiertamente y decir que “no hay voluntad” para instalar una base militar rusa en el país, porque no basta con decir que “las leyes lo prohíben”.
El diputado Núñez explicó que Ortega bien podría alegar que la instalación de una base rusa será para la seguridad del Canal Interoceánico, además del hecho de que el ejecutivo tiene los votos suficientes en la Asamblea Nacional para cambiar la Constitución Política, como ya lo ha hecho cuando ha querido legalizar algo que obedece a sus intereses.
Núñez también imagina un escenario donde el empresario chino Wang Jing, presidente de la compañía HKND y concesionario del proyecto del Gran Canal Interoceánico, podría alegar de que los rusos le van a ofrecer seguridad para el Canal y así establecer de manera camuflada la base militar.
“La ley del Canal dejó abierta la Constitución para todo tipo de tema incluyendo el tema de seguridad”, recordó Núñez, consultado sobre este tema ayer en la Asamblea Nacional.
Además, Núñez hizo ver el hecho de que existe un interés de parte de Rusia de instalar una base militar, porque es un “juego geopolítico” como parte de sus diferencias con Estados Unidos, pero “mal haría Nicaragua meterse en medio de eso”, consideró.
POBLACIÓN DEBE RECHAZAR
El diputado opositor Eduardo Montealegre Rivas, también miembro de la Bapli, dijo que el Gobierno debería aclarar las declaraciones del ministro de Defensa ruso, porque si hace años era “malo” instalar una base de Estados Unidos en Nicaragua, por qué será “bueno” ahora una base rusa en el país.
“Nosotros como bancada (Bapli) lo rechazamos, le decimos a la población (que) rechacen, es innecesario y totalmente injustificable para la bien andanza del país”, dijo el diputado.
Montealegre manifestó que si existen estas negociaciones con Rusia nadie lo podría saber en este momento, porque lo menos que existe en el gobierno de Ortega es la verdad y la transparencia.
BASE DE EQUIPAMIENTO
A finales de febrero de 2014 se conoció que el ministro de Defensa ruso, general Serguéi Shoigú, anunció que su gobierno “está negociando” la instalación de bases rusas en Venezuela, Cuba y Nicaragua para el equipamiento de su fuerza área en Latinoamérica, informó la cadena rusa de Televisión RT.
Shoigú expresó en conferencia de prensa en Rusia, que lo que pretende el gobierno ruso es colocar “equipos de mantenimiento”, específicamente para el abastecimiento de combustible de la aviación rusa.
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