Leonor Álvarez
Actores políticos y de la sociedad civil califican a los obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) como los más idóneos para representar los intereses de la sociedad nicaragüense en un diálogo con el Gobierno.
Violeta Granera, quien encabeza la organización civil Movimiento por Nicaragua, considera que cualquier iniciativa de diálogo es bienvenida, aunque reivindica el derecho a un diálogo del Gobierno con toda la sociedad en general.
Granera deja claro de antemano que este Gobierno no tiene la legitimidad suficiente para estar al frente del país, pero reconoce la realidad de que está gobernando y ante ese hecho “debe abrirse para escuchar a la gente y reparar los problemas que están viviendo los nicaragüenses”.
“Un diálogo tiene que ser alrededor de los problemas que afectan a la sociedad y en una relación de simetría, y creo que ahí es donde la sociedad civil y la ciudadanía también tiene que participar”, opinó Granera.
El diputado de la Bancada de la Alianza del Partido Liberal Independiente (Bapli), Carlos Langrand, manifestó que la Conferencia Episcopal recoge el clamor de la ciudadanía y los considera “actores calificados” y “garantes” para representar los intereses de una sociedad que nunca ha visto al presidente de la República ofrecer una conferencia de prensa.
Sin embargo, Langrand considera que el Gobierno debería pensarla bien si va a aceptar un diálogo con los sacerdotes, porque asegura que “los obispos no esperan prebendas, así que no los puede manipular”.
Carlos Noguera, exdiputado liberal, considera que el presidente inconstitucional Daniel Ortega no tiene interés de reunirse con otros sectores, por eso hay que aprovechar este encuentro con los miembros de la CEN, ya que considera que los obispos están claros de la realidad nacional.
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