Jeniffer Castillo Bermúdez
Alegando que un examen de admisión “no mide al alumno en su conjunto”, el dirigente magisterial José Antonio Zepeda considera necesario el regreso del año básico en las universidades.
“Hay algunos elementos que hemos considerado con algunos rectores, que se planteó en su momento y que es válido: es el año básico, pero no el año básico para sustituir el quinto año. Ojo con esto. Si no un año básico que te permita adecuarte a la carrera”, apunta Zepeda, quien participó este martes en el programa Café con voz , de Radio Universidad.
Sin embargo, en el 2009 las autoridades de la Educación Superior decidieron cancelar el año básico, como una de las medidas de ahorro para las universidades públicas del país.
Este año, las diez universidades que conforman el CNU inscribieron a 30,000 bachilleres en sus carreras, pero la demanda fue superior. En el caso de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua) —que es la más grande del CNU— se presentaron a los exámenes de admisión 12,281 bachilleres, pero solo 9,050 obtuvieron un cupo en esta universidad, según Jaime López, secretario general de esta alma máter.
De ese total, solo el 8.66 por ciento (1,064 bachilleres) aprobó el examen de Matemáticas, y 2,874 estudiantes (23.40 por ciento) aprobaron la prueba de Español.
“La tendencia al examen de admisión, querrás o no, es un colador… Hay un elemento que no hemos valorado y es que los muchachos que hicieron el examen este año hicieron su primaria bajo la autonomía escolar. Todavía estamos viendo los efectos de la autonomía escolar”, alega Zepeda desconociendo que los estudiantes que fallaron en las pruebas de admisión recibieron su educación secundaria bajo el actual Gobierno.
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