Tammy Zoad Mendoza M.
En el centro de la comunidad del Macizo de Peñas Blancas, más de treinta niños y jóvenes entran y salen todas las tardes de una casita de madera, con piso de tierra y ventanales de cedazo que cuelan el aire. Es la escuela CREA, uno de los proyectos del colectivo que lleva el mismo nombre y que desde hace dos meses abrió sus puertas para enseñar a niños y jóvenes música, pintura, inglés y capoeira.
Niños desde los 5 años hasta jóvenes de 25 años reciben a diario clases según su talento o el gusto de cada quien. Así como la escuela fue construida con recursos propios de los voluntarios, el trabajo de los habitantes del lugar y aportes de amigos del proyecto, los materiales de trabajo para las sesiones provienen de pequeñas donaciones.
Lo que más se necesita aquí son útiles escolares básicos como lápices, colores y cuadernos, y materiales didácticos e interactivos, como libros, plastilinas o témperas. Toda ayuda cuenta, por eso la organización de jóvenes, a través de su página en Facebook, ha creado un canal de comunicación y apoyo a los proyectos de CREA.
Cultura, resiliencia, educación y arte, son los ejes del proyecto que busca poner en armonía la naturaleza y los habitantes de este territorio de la reserva natural Bosawas, por medio de la educación y el arte.
“Están interesados no solo en aprender de las artes, sino en conocer y mejorar su relación con el medioambiente. En los encuentros con la comunidad se integran elementos educativos ligados a la naturaleza, autosostenibilidad y las prácticas agroecológicas”, explica Jorge Real, uno de los artistas y músicos, quienes trabajan de manera permanente en el proyecto. “Ha sido una experiencia interesante y satisfactoria compartir y aprender con ellos”, comenta.
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