Cuaresma es tiempo de reflexión
Con la imposición de las cenizas benditas, hoy miércoles 5 de marzo, inicia el tiempo de Cuaresma, es decir cuarenta días, en los que en recuerdo de nuestro Señor Jesucristo debemos meditar y reflexionar en qué debemos cambiar o en qué hemos fallado.
Este es un tiempo para pensar y meditar, estudiarnos a nosotros mismos, examinar nuestra conducta y actitudes, y si hemos obrado bien ante nuestro prójimo, ante Dios.
En un libro religioso llamado Mensajes de Sabiduría de la Biblia , escrito por Alonso Chamorro Argeñal, se da a entender que entre todas las cosas que el Señor nos manda a cumplir, se encuentran los 10 mandamientos, que se resumen en dos, los cuales son: “Amarás a Dios sobre todas las cosas y a tu prójimo como a ti mismo”.
Es decir, que de nada serviría asistir a las respectivas actividades religiosas, rezar, leer, si no estamos cumpliendo con el principal deber que se nos manda y más bien hacemos todo lo contrario.
A Dios no le agrada que hablemos mal de las personas, o que guardemos rencor. Eso no es atractivo a la vista de nuestro Señor. Todos pertenecemos a un solo reino del cielo celestial “Del polvo eres y en polvo te convertirás”, es la enseñanza principal de este tiempo de reflexión.
De tal manera que se hace necesario hacernos un estudio a profundidad, personal y preguntarnos si hemos realmente cambiado o en qué debo cambiar mi manera de actuar ante los demás.
Todo lo dicho no es ningún invento, está escrito en las sagradas escrituras, y por tal razón, al menos hay que tratar con el cumplimiento de lo dicho por Dios; además debemos recordar que de lo contrario estaremos sometidos al castigo divino, aunque después neguemos el mal que dijimos o hicimos hacia otros, cuando ya es irreversible.
Róger Salinas Gallegos. Periodista.
Cardenal Brenes
El 12 de enero del 2014 fue un día de inmensa alegría para todos los católicos de Nicaragua. Aquel día, la noticia que el papa Francisco había nombrado cardenal a nuestro querido arzobispo, monseñor Leopoldo José Brenes.
Aquella noticia fue como un regalo de año nuevo de nuestro Señor Jesucristo al pueblo nicaragüense sumido en pobreza y necesitado de más bendiciones para cambiar mentalidades de personas que transitan por caminos de oscuridad, para limpiarlos del odio, la avaricia, el engaño y la sed de poder y que resplandezca la justicia social.
El nombramiento del cardenal Brenes ha traído esperanza al pueblo nicaragüense en momentos en que se debate en las tribulaciones del presente y ante un futuro incierto, cuando miles de nicaragüenses emigran por motivos de trabajo con la nostalgia de abandonar su patria y seres queridos, porque no hay buenas perspectivas en Nicaragua mientras no exista Estado de Derecho que incentive la inversión nacional e internacional para el desarrollo económico.
Aprovecho para mencionar también las dificultades de los managuas y los ciudadanos que vienen a la capital desde los departamentos, por el nuevo sistema de cobro en el transporte urbano con las tarjetas TUC; las reformas al Seguro Social, las reformas a la Constitución sin consultar a la ciudadanía, hechas a la medida para la instauración de una tiranía, etc. Nicaragua retrocede cien años en su proceso democratizador.
Pido a nuestro señor Jesucristo que siga bendiciendo Nicaragua, que calme a los corazones endurecidos por la ceguera de poder, y que evite más sufrimiento a nuestro pueblo, para que se cristalicen los anhelos de los nicaragüenses que amamos este suelo que nos vio nacer, concediéndonos la verdadera paz que solo se alcanza con justicia social, respeto a las libertades públicas, seguridad jurídica para el desarrollo económico.
Para que Nicaragua vuelva a ser República.
Luis Solórzano. Granada
Exabrupto de embajador ruso
Si fuera un ciudadano común y corriente de la Federación de Rusia, podríamos excusar la forma amenazante en que se ha dirigido al Diario LA PRENSA el embajador de ese país en Nicaragua, Nikolay Vladimir (Cartas al Director, martes 3 de marzo de 2014), ya que la libertad y la democracia son relativamente nuevas en el vocabulario y comportamiento de ellos.
La “democracia” rusa cuenta con menos de 25 años y todavía existe la vieja guardia, los más radicales y recalcitrantes exmiembros de los aparatos de represión y de seguridad, que estaban acostumbrada a tratar a todo aquel disidente político que no se sometía a los ideales de la extinta Unión Socialista Rusa, como enemigo; consecuentemente era enviado a los Gulag, sin juicio, sin haber sido encontrado culpable de ningún delito, donde se calcula que entre 1929 y 1953 de seis a siete millones de personas fueron deportadas a estos campos de concentración, donde el prisionero pasaba a ser un esclavo del Estado, para trabajar forzosamente hasta morir.
Pero, estamos hablando de Nikolay Vladimir, embajador de la Federación de Rusia, que nos habla de que es inadmisible una caricatura desde el punto de vista civilizado y profesional. Con todo el respeto que se merece el señor embajador, es él quien debe comprender que Nicaragua no es Rusia, que aquí el periodismo aún no ha sido sometido en su totalidad al Estado.
Las amenazas del embajador ruso, de no mantener contacto con ningún reportero de LA PRENSA, me parecen una actitud contraproducente, y hasta infantil, dado que una parte de su trabajo es mantener una buena relación con los medios de comunicación y los ciudadanos del país donde está él de huésped, de embajador.
Al comportarse de esta manera, extendiendo amenazas, nos muestra un comportamiento que tal vez es permitido y es un trato natural de las autoridades a los medios de comunicación en su país de origen, pero en Nicaragua, no.
Este país, que les ha dado la bienvenida, espera que entienda el embajador que aquí estamos acostumbrado a ejercer nuestra libertad, esa libertad que se pagó con la sangre de miles de héroes y víctimas de las dos guerras recientes de liberación, donde las dos superpotencias pusieron las armas y nosotros los muertos.
Me parece que el señor embajador debería de entender que las caricaturas políticas, son una herramienta de expresión, que refleja el ambiente, la temperatura del momento.
En países civilizados, donde la democracia es verdadera, como los Estados Unidos, Francia y Alemania, la caricatura es un medio de expresión es de uso diario.
Agradecemos su entendimiento de las palabras: periodismo civilizado y profesional, pero en el resto del mundo no tienen la misma aceptación o descripción.
José Argüello
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