Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Bahréin decidieron este miércoles llamar a consultas a sus embajadores en Catar, alegando injerencias de Doha en los asuntos de sus vecinos.
Esta decisión fue anunciada por la agencia oficial saudí SPA, al día siguiente de una reunión de los ministros de Relaciones Exteriores de las monarquías árabes del Golfo en Riad, que la prensa calificó de «tumultuosa».
«Los países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) hicieron enormes esfuerzos para contactar con Catar a todos los niveles a fin de ponerse de acuerdo sobre una política unificada (…) que garantice la no injerencia de forma directa o indirecta en los asuntos internos de cada uno de los países miembros», según el texto de un comunicado de los tres países.
«Se pidió a Catar que no respalde ninguna acción que pueda amenazar la seguridad y la estabilidad de los Estados miembros», agrega el comunicado, citando en especial las campañas en los medios de comunicación.
El comunicado subraya que, a pesar del compromiso del emir de Catar, el jeque Tamim Ben Hamad Al Thani, en una minicumbre con el emir de Kuwait y el rey de Arabia en Riad en noviembre, de respetar estos principios, su país no lo ha hecho.