José Adán Aguerri
Desde 1824 se viene intentando alcanzar la integración centroamericana con la Constitución de lo que se conoció como la Republica Federal Centroamericana la que posteriormente fue disuelta en 1848.
Una segunda etapa de la integración se inició en los años sesenta al constituirse el Mercado Común Centroamericano.
A inicios de los años 2000, se implementó el Plan de Acción Económica Centroamericano cuyos objetivos estratégicos eran, entre otros, el establecimiento de la Unión Aduanera Centroamericana, a través de la armonización arancelaria, el establecimiento del Código Aduanero Común y su reglamentación, los procedimientos aduaneros comunes, el reconocimiento mutuo de registros sanitarios, el plan piloto hacia las aduanas periféricas, y la eliminación de los obstáculos al comercio.
Han pasado 190 años de la Republica Centroamericana, 50 años del Mercomun y 10 del PAECA y la integración sigue siendo un proceso inconcluso.
Centroamerica ha alcanzado un 97% de armonización arancelaria sobre el total de 6383 productos. Sin embargo, han pasado ya años desde que se logró ese nivel de armonización y el 3% de los productos que no se han logrado armonizar, menos de 200, representan según expertos más del 90% del comercio intrarregional.
El tránsito de mercancía en Centroamerica oscila entre 14 y 19 kilómetros por día lo cual es totalmente improductivo. En Honduras en un trayecto de 150 kilómetros existen 17 controles de tránsito y 2 de narcotráfico, es decir, hay paradas cada 8 kilómetros en promedio.
El transporte en la región se ve afectado por problemas de inseguridad lo que resulta en que no existe una política real de fronteras abiertas las 24 horas. A partir de las 6 de la tarde la gran mayoría de los transportistas detienen sus unidades independientemente de que haya fronteras abiertas o no.
En el marco de la integración la aprobación de regulaciones toma en el mejor de los casos de 2 a 5 años pero tenemos experiencias como la de la reciente reglamentación sanitaria que tomo 8 años por no ponernos de acuerdo en 5 de un total de más de 500 productos.
Sin obviar que muchas de estas reglamentaciones son de primer mundo en países con presupuestos del tercer mundo.
Desde el sector privado, a través del Comité Consultivo de Integración Económica, que aglutina a las 14 Federaciones del Sector Gremial, hemos trabajado en los últimos tres años de manera activa, como usuarios, en mover y darle un rumbo a la integración.
En agosto del 2013 le entregamos a la Secretaria de Integración Económica y al Consejo de Ministros de Economía una matriz con más de 60 obstáculos que enfrentamos las empresas a nivel centroamericano. Han pasado siete meses sin respuesta del sistema. Nos han prometido respuesta hasta dentro de dos meses.
Si no hay voluntad política no habrá respuesta a esta matriz, no habrá facilitación, no habrá unión aduanera y no habrá integración como ha pasado en estos 190 años. Y este es el primer tema que como organizaciones gremiales seguiremos empujando y presionando a nivel de Sica, Sieca y los Presidentes para que exista la voluntad política para que verdaderamente impulsen este tema.
Es incongruente que sigamos facilitando el comercio con el mundo y que sigamos obstaculizando el comercio intrarregional.
Debemos buscar una coordinación de agendas entre el sector privado, los gobiernos y la cooperación internacional. Las prioridades deben ser establecidas en forma conjunta para que las acciones tengan ese objetivo común y no se pierda su efectividad.
La institucionalidad centroamericana debe replantearse para que no siga siendo secuestrada cuando uno solo de los actores no está de acuerdo como sucedió recientemente. No deben seguir habiendo trajes a la medida de los países. Hay que fortalecer al Parlacen y a la Corte Centroamericana de Justicia.
Y mientras tanto debemos empezar demandando que las reuniones de los funcionarios del sistema dejen de ser reuniones de amigos y respondan a las demandas de las empresas y los usuarios. El autor es presidente del Cosep
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