Humberto Galo Romero
Durante el año 2013 la Cámara de Urbanizadores de Nicaragua (Cadur) colocó un total de 3,500 viviendas en el mercado nacional. Una buena parte destinada al segmento de clase media y las denominadas de interés social.
Sin embargo, Ricardo Meléndez, presidente de Cadur, sostiene que también las viviendas destinadas a un público de mayor poder adquisitivo han experimentado buenas ventas; Meléndez señala que actualmente solo en Managua existen ocho proyectos urbanísticos destinados al segmento alto.
“En Cadur exactamente tenemos ocho proyectos de viviendas con precios que oscilan entre los cien mil y 450 mil dólares, eso solo en Managua, pero en el resto del país deben de existir al menos ocho proyectos con estos precios y que no forman parte de la cámara”, detalló Meléndez.
En el sur de Managua y sitios turísticos como San Juan del Sur son las principales zonas donde se han concentrado este tipo de urbanizaciones.
DIFERENCIAS MARCADAS
Según Meléndez, no solo el precio de venta es una de las características que distinguen a este tipo de proyectos, sino también las zonas de ubicación y la cantidad de casas construidas por proyecto.
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Ricardo Meléndez, presidente de Cadur, indica que Spectrum es el grupo inmobiliario que ha desarrollado los proyectos con más cantidad de casas construidas.
Las Cimas, Villa Toscana, Urbanización Santo Domingo, Palmira de Santo Domingo, residencial El Prado, Portales de Las Colinas y Alameda de Las Colinas son los principales condominios en Nicaragua.
Los precios en los que se comercializan estos bienes inmuebles oscilan entre los 90,000 dólares y los 450,000 dólares.
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439.36 millones de dólares cerró esa misma cartera en diciembre de 2013, con un total de 14,674 préstamos.
370.28 millones de dólares era la cartera de créditos hipotecarios en diciembre de 2012, distribuidos en 12,841 préstamos.
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“Los proyectos en los que se construyen viviendas de interés social están ubicados generalmente en zonas un tanto alejadas de la capital —Ciudad Sandino, Carretera Nueva a León y Sabana Grande, por ejemplo— y en los que la urbanizadora debe desarrollar casi todos los aspectos de infraestructura: agua, luz, calles de acceso.
En cambio en los proyectos para el segmento alto, las construcciones están más cerca del nuevo centro de Managua, la cantidad de casas de cada proyecto es poca y la lógica que rige su administración es al estilo condominio”, expresó Meléndez.
Un punto de vista que es compartido por Eugenio Lacayo Abreu, gerente general de Spectrum, un grupo inmobiliario de capital guatemalteco que opera en Nicaragua desde hace cinco años.
Inmobiliario Spectrum pertenece al grupo empresarial Pantaleón y en Nicaragua está desarrollando actualmente dos proyectos habitacionales: Alameda de Las Colinas y Portales de Las Colinas, en los que se ofrecen casas cuyos precios van desde 90 mil hasta 160 mil dólares.
Previamente la empresa había desarrollado el proyecto habitacional Apartamentos La Talanguera, en la bahía de San Juan del Sur, Rivas, y Cumbres de Las Colinas, en Managua.
ÓPTICA DISTINTA
“La lógica con la que se concibe este tipo de construcciones es completamente distinta a la de una urbanizadora tradicional, es un estilo de vida el que se desarrolla y se oferta”, afirmó Lacayo.
Los condominios se diferencian de las urbanizaciones por la infraestructura de las casas, el diseño de las calles y la administración del sitio, entre otras características.
Lacayo indica que solo en Portales de Las Colinas la empresa ha planificado la construcción de 125 casas. “De ese total, tenemos 52 casas construidas hasta ahora, y de estas casi el noventa por ciento están vendidas, lo que nos indica que el mercado de los bienes raíces en Nicaragua está creciendo”, afirmó Lacayo.
Agregó que en el caso de Alameda de Las Colinas, el proyecto contempló la construcción de 91 viviendas, de las cuales 81 han sido vendidas. Los precios para estas casas oscilan entre 140 mil y 160 mil dólares.
¿A QUIÉNES APUNTA?
Personas de alto poder adquisitivo que residan en Nicaragua, ejecutivos de empresas y extranjeros residentes en este país son parte del segmento poblacional al cual están dirigidas este tipo de edificaciones.
“A diferencia de otros proyectos, que apuntan a conquistar a compradores que vengan por temporadas al país, nuestro objetivo es ofertar este tipo de construcciones para la gente que vive y trabaja en Nicaragua”, mencionó Lacayo.
De acuerdo con el gerente, en sus proyectos, dentro de este llamado “estilo de vida” que se ofrece se maximizan detalles tales como el entorno donde están construidas las viviendas, la uniformidad de los estilos, aspectos de ingeniería civil como calles de concreto, sistema eléctrico subterráneo y la decoración interna de las casas.
“Lo que se hace en estos condominios queremos que cumpla con estándares internacionales, queremos levantar la barra en el mercado inmobiliario en el país para que así el cliente tenga un producto que merezca ser pagado”, afirmó Lacayo.
CONDICIONES FAVORECEN
Lacayo y Meléndez coinciden en que las condiciones que vive Nicaragua han favorecido para el buen momento que experimentan los proyectos urbanísticos del país.
“La promulgación de la Ley de Fomento a la Construcción de Viviendas de Interés Social ayudó a dinamizar el sector, los fondos del INSS permitieron incrementar el crédito inmobiliario por parte de los bancos, eso es importante y el impacto se está viendo todavía”, expresó Meléndez.
Lacayo agregó que la estabilidad del país y el crecimiento económico en años recientes han sido determinantes para el éxito que el sector inmobiliario ha experimentado.
“Eso ha sido muy positivo, porque ha permitido que los bancos den el apoyo para que la gente adquiera financiamiento, pero además el cliente ya está más receptivo para poder gestionar una de estas viviendas”, dijo Lacayo.
Según cifras de la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras (Siboif) la cartera de crédito hipotecario creció 18.65 por ciento.
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