Humberto Belli Pereira

La fatal ignorancia de Nicolás Maduro

Los costos de la ignorancia son terribles. Y más cuando la padecen jefes de Estado. Un caso concreto lo ilustra Venezuela. Su riqueza petrolera podría hacerla una de las naciones más prósperas de la tierra, como lo es Noruega, con similares niveles de exportación. Sin embargo hoy es un país plagado por una crisis económica y social generalizada sin precedentes.

La única razón es el desconocimiento alarmante que Maduro y sus colaboradores tienen sobre las nociones elementales de economía; aquellas que se aprenden en los cursos de Economía 101, o introductorios. No hay ninguna otra; ni el agotamiento de recursos, ni malos precios internacionales, ni cosas por el estilo.

Maduro, por ejemplo, cree que los precios no son simples indicadores de la demanda de un producto relativa a su oferta, sino resultado de la codicia. Entonces, en lugar de bajar los precios, aumentando el suministro de esos bienes, crea una burocracia estatal para determinar los “precios justos”, con la consecuencia de que cuando estos son inferiores a los del mercado, los bienes desaparecen de los anaqueles y luego los productores pierden interés en producirlos, o los importadores en importarlos.

Algo similar ocurre con su disparatado concepto de “ganancias justas”. Como toda idea populista, suena bien, pero arruina. Salvo en el caso de los monopolios, las ganancias muy altas en determinada actividad son señal de su intensa demanda. Esto atrae a muchos a suplirla, lo que permite bajar en forma natural los precios. En cambio, si todo el mundo tiene un límite del 30 por ciento, se pierde el incentivo de invertir en actividades de mayor rentabilidad, que es hacia donde conviene que fluyan los recursos.

Ignorante de las leyes económicas, Maduro y sus colaboradores han prescrito para su país medidas que parecen aprendidas de un curso diseñado para producir pobreza. Con lecciones como estas: aplique controles de cambios, precios y ganancias; hostigue al sector privado, confíe las mayores empresas a una burocracia politizada y corrupta, y no utilice las recaudaciones estatales para fomentar actividades productivas sino para regalías.

Es tal la eficacia de estas recetas, típicas del ideario estatista, que Michael Novak, parafraseando a Milton Friedman, decía que si algún día el socialismo gobernara el desierto del Sahara, terminaría racionando la arena. Maduro no ha logrado aún la hazaña de racionar la gasolina, pero va por ese camino.

Es trágica esta ignorancia. La desgracia de Venezuela, y de tantos otros países latinoamericanos es, precisamente, la gran cantidad de universitarios, intelectuales y políticos que, carentes de la más elemental cultura económica, ignoran lo que Adam Smith probó desde 1776 y que la historia moderna ha corroborado: que nada hace funcionar mejor la economía que la libertad entre los particulares: libertad de cambio, de contratación, de producir y de transar.

Las naciones más ricas, y con menos pobres, son invariablemente aquellas donde los ciudadanos gozan de los más amplios márgenes de libertad para conducir sus negocios y relacionarse entre ellos. Por el contrario, las más pobres del planeta son aquellas donde estados intervencionistas dictan a los particulares qué hacer, qué producir y a cuánto vender.

En los años ochenta Nicaragua sufrió la peor debacle económica de su historia. No la causó tanto la guerra como la ceguera económica de sus comandantes. Al final, afortunadamente, aprendieron Economía 101 pero a un costo terrible para su pueblo. Ojalá que los venezolanos no tengan que pagar una factura o colegiatura tan alta para el aprendizaje de sus líderes. Si a estas alturas no han aprendido la lección, hay que echarlos. El autor es sociólogo, fue ministro de Educación.

Columna del día Opinión fatal ignorancia Nicolás archivo

COMENTARIOS

  1. Hace 13 años

    y productivo del pais, para luego acusarlos de todo lo que a el se le pueda ocurrir, y quitarle o confiscarles sus negocios. Es evidente que nadie quiere estar en el negocio de invertir su dinero para producir servicios, y no obtener las ganancias necesarias para hacer esos negocios prosperos, o que el gobierno le ponga tasas de precios, que solo son conducivos a obtener ganacias negativas, y eso Srs. es simplemente la economica de unsistema que fracas en CUba hace ya muchos anos atras.

  2. Hace 13 años

    Lo de Maduro y sus comlparsas parecera una complete ignorancia del curso «101 in Economics», pero la realidad y sabiendo de antemano las intenciones que este Sr tiene hacia la gente que pueden hacer por el bien economico de ese pais .El con plena conciencia de sus actos y decisiones y que siguiendo el curso y derroteros marcados desde Cuba, adonde el asiste periodicamente para afianzar los conocimientos » in 102 Castros’lesson in Economics», continuia apretando ecomicamente al sector commercial

  3. El guardia quemon q
    Hace 13 años

    Humbertito Humbertito, Es major que escribas sobre Economia que sobre religion. En este tema parece que sos mas elemental, mas educativo y menos politico igual a buen consejo.

  4. Guillermo S. Sanabria
    Hace 13 años

    Los regímenes de corte marxista no ignoran la economía;sin duda Maduro sabe de autobuses y,tal vez, de mecánica rudimentaria; pero,creo que ni siquiera conoce el significado de oferta y demanda. Sin embargo, siendo un títere de los Castro aplica las reglas de Saul Alinsky: monopolizar la salud pública, adoctrinar a la niñez, guerra a la religión, hostigamiento al sector privado, emobrecimiento y escasez dirigidas y paternalismo estatal para asegurar los votos y ejercer el control.

  5. omar garcia
    Hace 13 años

    el verdadero problema doctor afortunadamente Nicaragua aprendió pero esto pasaría si el MRS llegase al poder ya que siempre son los mismos extremistas de los ochentas imagínense a la dora maria tellez de presidente

  6. Denso
    Hace 13 años

    Muy buen articuloDon Humberto,especialmente al final;hay que echarlos igual a los que tenemos en Nicaragua,hay que echarlos tambien antes que lleguemos al fondo del abismo de la pobreza y la ignorancia;tanto maduro y los que tenemos en Nicaragua son de la misma calania,son abismos sin apeadero

  7. rita vasquez
    Hace 13 años

    El escritor fue ex ministro de educación, privatizador y destructor de la educación en Nicaragua en 1990. Cualquier parecido con Maduro no es pura coincidencia…

  8. Ian Mateos
    Hace 13 años

    Es el tercer ensayo en Latinoamérica del socialismo. Primero fue Cuba que culpa de toda la debacle al «imperialismo». Nicaragua fue el segundo y la culpa del fracaso fue de la «guerra impuesta». Ahora Venezuela es un país rico en petróleo que también tiene largas filas para la comida, racionamiento de todo tipo, etc. Es el tercer intento y ahora con recursos. Espero que aprendan esos socialistoides y se olviden de ese argumento.

  9. SNIPER
    Hace 13 años

    Sr. Belly lo felicito por su articulo, como siempre guiandonos con sus escritos, gracias por educarnos y compartirlo con nosotros; aprendemos mucho de ud. La realidad venezolana es que desde que el golpista Hugo Chavez , usurpo el poder y la democracia venezolana, puso al pais patas pa’ arriba y contra la pared, la riqueza venezolana se ha ido mermando por tanto «disparate» y corrupcion. El poco celebre Mas-duro le dara la estocada final a la economia venezolana

  10. Aristófanes Envergadura
    Hace 13 años

    El análisis es correcto, pero este problema no solamente -gente como Maduro la tiene, también en muchos científicos sociales y la hay y lamentablemente en sacerdotes de la Iglesia católica, que se manejan en puestos claves de la jerarquía. Y esto es -desgarciadamente- una de las confusiones mas terribles que pasa AL hoy en día . sobre todo con los regímenes socialistas del siglo XXI, con la honrosa excepción del régimen de Don Daniel y la Cra. Rosarito

  11. Gato
    Hace 13 años

    Lo felicito Humberto Belli Pereira,la verdad es que expùso bien el lado flaco y no solamente de Maduro,si no de toda su «flota de confianza».Por ahora,èllos no saben,ni la formula del interes simple en caso de la economìa al no estìmular a la empresa privada y no estìmular a los emprendedores,no hay trabajos para la poblacìon.
    De saltar de interes simple a interes compuesto en la econòmìa,serìa como salir del hombre de Neanderthal al hombre de Cromagñon.

  12. Joseph Escobar
    Hace 13 años

    Hablando de destrucción e ignorancia yo recuerdo que cuando usted fue ministro Privatizo la educación y destruyó el deseo de muchos pobres para educarse y superarse,será que ignoraba como ser ministro de educación de un país pobre que apenas salía de una guerra.

  13. Eduardo Katrel
    Hace 13 años

    Excelente. Extraordinario análisis. Ojalá cada día se sumen mas excelentes intelectuales de nuestro país a la educación de nuestra patria. Es un gusto leer algo así.

  14. libertador
    Hace 13 años

    La Izquierda usurpa el poder y luego bajo subterfugios lo legalizan y no es que sean ignorantes, sino, que se creen muy listos, creen que su perorata manipuladora somete hasta el más inteligente, pero su ignorancia consiste en su ciega ambición, creen que al manipular a sus incautos seguidores ostentarán por siempre el poder y todas sus riquezas, es decir, que ellos únicamente piensan en sus riquezas a sabiendas que vienen del sudor del pueblo, su ego es ser burgués no importándoles su ori

  15. Robertito José
    Hace 13 años

    Un día la mentira acaba, la cuerda se revienta y la verdad aparece, tanto tiempo engañando con algo obsoleto que lo revistieron con tantas falsedades como supuesto modelo para gobernar, nunca tuvo pies ni cabeza. Lo que pasa es que cuando un disparate, sin base alguna de mínima lógica elemental, por no decir leyes económicas probas, se le acaba la batería, el muñeco no funciona más. Porque reproducir fracasos nuevamente?

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