Estudiantes y opositores realizan este domingo una marcha bajo el lema «Caracas se moviliza», en el marco de las protestas iniciadas hace casi un mes y que han dejado 18 muertos, más de 250 heridos y decenas de denuncias de violaciones de los derechos humanos.
Los universitarios partirán desde cuatro puntos del sector este hacia la Plaza Brion para pedir libertad de los detenidos y el fin de la represión, además de reclamar contra la impunidad, la censura, la inseguridad y la escasez, informó Juan Requesens, líder estudiantil de la Universidad Central de Venezuela.
Las marchas suceden en la primera noche de calma en dos semanas y media de la que gozaron los habitantes del municipio de Chacao, feudo opositor y escenario cotidiano hasta ahora de choques entre grupos de jóvenes manifestantes enmascarados y unidades antimotines.
«Hoy, hasta esta hora (20h05), no ha habido lacrimógenas en Chacao. Es la primera vez que esto ocurre en los últimos 18 días», informó el alcalde, el antichavista Ramón Muchacho, en la noche del sábado, cuando promediaba un largo asueto de seis días por el carnaval.
El presidente Nicolás Maduro ha calificado como un intento de «golpe de Estado» las protestas iniciadas por estudiantes el 4 de febrero y a las que se sumaron dirigentes opositores radicales que piden ocupar las calles para forzar la salida del gobierno.
El sábado, una caravana opositora recorrió Caracas para protestar «contra la tortura y la represión», horas después de que unas unidades antimotines detuvieran a decenas de personas, entre ellas corresponsales extranjeros, y que la televisión gubernamental acusara a los foráneos de «terrorismo internacional».
«Manifestamos por los muertos. No hay carnaval, no hay nada que celebrar», dijo a la AFP Argenis Arteaga, estudiante de ingeniería y quien llegó desde la barriada popular de Petare, considerada la segunda favela más grande de América Latina.
Los opositores y varias ONG han denunciado el uso excesivo de la fuerza por parte de la policía para disolver las protestas y el Foro Penal Venezolano oficializó las denuncias de «33 casos de tratos crueles e inhumanos o torturas».
Las marchas en el país con las mayores reservas petroleras mundiales están azuzadas por altísimas tasas de homicidios (79 casos anuales cada 100,000 habitantes, según una ONG; la mitad, según el gobierno), la inflación (56% anual) y la recurrente escasez de bienes básicos (uno de cada cuatro).
Ofensiva contra la prensa
El titular del Sindicato Nacional de Trabajadores de Prensa (SNTP), Marco Ruiz, denunció que el gobierno trata de silenciar a la prensa internacional, como ya hizo con la prensa nacional. «El patrón de ataques que ahora se repite es contra corresponsales internacionales y periodistas extranjeros en el país. Hay una evidente maniobra para también silenciar a la prensa internacional», dijo Ruiz el sábado.
El SNTP ha registrado durante febrero 76 casos de agresiones, intimidaciones, arrestos, retirada de acreditaciones, obstaculización del trabajo y robo de materiales a periodistas de medios venezolanos y extranjeros.
En unas declaraciones a la cadena televisiva iraní HispanTV, la ministro de Información Delcy Rodríguez anunció que Venezuela demandará al diario español ABC por «manipular la verdad sobre Venezuela» y difundir fotos «de unas protestas en Egipto como violación de los derechos humanos en Venezuela».
El viernes, el ministerio de Información había difundido un documento titulado «Venezuela bajo ataque mediático», que incluye fotografías y artículos definidos por el gobierno como «mentiras vinculadas al golpe suave».
A la misma hora, en unos incidentes registrados entre manifestantes enmascarados y antimotines, fue encarcelada la fotoperiodista italiana Francesca Comissari y retenidos corresponsales de un diario y una agencia de noticias estadounidense.
– Diálogo –
Entretanto, no se ha conocido ninguna respuesta de los estudiantes en el origen de las protestas, a una nueva invitación de Maduro para que se sumen a una mesa de diálogo nacional instalada esta semana.
«Se ha decidido hacer todas las diligencias posibles para hablar con todo el movimiento estudiantil venezolano», dijo Maduro ante unos religiosos de distintas confesiones, empresarios, intelectuales y gobernantes locales, pero con la ausencia de la alianza opositora, que boicoteó el encuentro.
El presidente, heredero político del creador de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez -el primer aniversario de cuya muerte se conmemorará este 5 de marzo-, convocó a este diálogo frente a las peores protestas que afronta desde que fue elegido, en abril de 2013.
«El diálogo de Maduro es: 'vengan a Miraflores y mientras hablo en cadena (de televisión), persigo, asesino y reprimo en la calles'», replicó a través de Twitter el encarcelado líder opositor Leopoldo López, uno de los promotores de la táctica bautizada «La Salida» para impulsar el cambio de gobierno con manifestaciones.
En el plano diplomático, se anunció que el ministro de Relaciones Exteriores, Elías Jaua, se entrevistará el martes en Ginebra con el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, en paralelo con la reunión de la Comisión de Derechos Humanos.
El miércoles, Ban lanzó un llamamiento al gobierno y a la oposición venezolana a hacer «gestos concretos de todas las partes para reducir la polarización y crear las condiciones necesarias para emprender un diálogo significativo».