Lucydalia Baca Castellón
Además advirtió que mientras los “impuestos directos (como el impuesto al ingreso) tienden a reducir la desigualdad, la dependencia de la región en impuestos indirectos (como el del valor añadido) socava muchos de estos avances” en la reducción de las desigualdades y la pobreza.
Según el estudio “este excesivo énfasis en los impuestos regresivos tiene especiales efectos en los más pobres”.
Para el BM en América Latina seguirá siendo una prioridad restaurar altas tasas de crecimiento y preservar la estabilidad macroeconómica. E insistie en la necesidad de fortalecer los vínculos entre el crecimiento y la reducción de las desigualdades.
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Pese a que el estancamiento de la reducción de las desigualdades amenaza con ralentizar el desarrollo económico de Latinoamérica, el Banco Mundial (BM) mantiene su predicción de que al concluir la próxima década habrá menos pobres en la región. Para lograr este objetivo es necesario mejorar el acceso de servicios de mayor calidad a las familias, incluidas las de clase media.
“A fines de la próxima década América Latina será región de clase media”, aseguró Louise J. Cord, gerente sectorial de pobreza, género y equidad para América Latina y el Caribe del BM, durante la presentación del informe Urgen soluciones a la persistente desigualdad en Latinoamérica.
Para Cord ahora más que nunca es importante reducir las políticas fiscales para promover la reducción de la pobreza y el aumento de la prosperidad.
“El acceso a educación de mejor calidad para la clase media en la región no se ha mejorado y eso se convierte en una disyuntiva, cuando uno analiza a la clase media en la región y el significado que puede tener el acceso a la calidad mejorada de los servicios”, manifestó Cord.
Y aunque en la región el acceso a la calidad mejorada de la educación es bastante alto, “se acerca al ciento por ciento, pero cuando analizamos Honduras, Nicaragua y Guatemala, entre los niños de 10 a 14 años el índice de asistencia es de alrededor del ochenta por ciento… Pero el reto en América Latina sigue siendo la calidad”, aseguró Cord.
HAY REDUCCIÓN
Según el informe se ha demostrado que en el acceso a la educación hay una gran diferencia entre hijos de padres pobres y no pobres y entre hijos de familias urbanas y rurales” y se ha demostrado que entre el veinte y el treinta por ciento de la desigualdad en la distribución del ingreso representa también el acceso desigual que se tiene en América Latina”.
A pesar de este panorama “la idea es que el estancamiento ha ido bajando y también ha bajado la desigualdad. Hemos visto mucha desigualdad, pero también una gran caída en esta desigualdad, porque se ha reducido la pobreza en América Latina, afirmó George Gray Molina, economista senior para América Latina del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo.
ESTANCAMIENTO EN REDUCCIÓN DE DESIGUALDADES
Los datos del estudio indican que, pese al avance en la reducción de las desigualdades registrado entre el 2000 y 2010, entre el 2010 y el 2012 el esfuerzo se estancó. “Claramente México es uno de los países que encabeza este estancamiento, no solamente en los datos conjuntos, sino también en las políticas y en alza en las desigualdades… Bolivia, Colombia, Costa Rica, Honduras, Paraguay y Ecuador parece que están estancándose, indicó.
Para el experto de Naciones Unidas esta desaceleración en la reducción de la pobreza ha sido provocada por cuatro elementos determinantes:
• Reducción de los ingresos de la mano de obra
• Transferencias sociales
• Pensiones
• Cambio demográfico.
Gray estima que en los próximos años los cambios sociales y las transferencias no tendrán gran impacto en el tema, por lo que los grandes cambios dependerán del incremento de los ingresos.
EDUCACIÓN, FACTOR IMPORTANTE
Según el Banco Mundial otro factor determinante para garantizar la reducción de las desigualdades es la educación. Ya que de ella depende eliminar la brecha entre las aptitudes de los trabajadores calificados y los no calificados.
“Vemos que no habrá ningún regreso a un rendimiento fácil de la educación a menos que se invierta más en los mercados laborales en la educación y se creen también oportunidades para los trabajadores no calificados. Esto es lo que podemos esperar en el futuro. Si esta es la situación, claramente un mayor crecimiento no tendrá gran incidencia en la situación”, advierte Gray.
Para el especialista, en algunos países de América Central y el Caribe se registra una gran diferencia entre la carga impositiva y el gasto social, por lo que se hace necesaria una reforma fiscal.

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