Sonata a una nueva primavera

Max L. Lacayo

El presidente inconstitucional de Nicaragua, Daniel Ortega, es como el conductor de una orquesta en donde todos los músicos ejecutan sus partes con el uso de instrumentos destartalados y cacofónicos; interpretando obras musicales representadas en partituras ajadas y corroídas por el tiempo. Una orquesta y un teatro singular donde tanto los músicos como la audiencia que ovaciona de pie son pagados por adelantado.

La realidad es que para Ortega todos somos sordos y —por ende— indiferentes al son que su banda toque y a la pericia con que esta lo interprete. Sin embargo, esa es la razón por la que los dictadores demuestran que ellos son los peores directores de orquesta; una y otra vez terminan por agotar los niveles de tolerancia de todo el público. Esos grupos, por lo general, terminan con el teatro desolado y en ruina total.

A pesar de la opresión estatal y la fragmentación de nuestra sociedad, ha llegado el momento en que queremos ponerle fin a ese ruido contaminante. El descontento con la situación actual es intenso. En nuestras mentes estamos escuchando nuevas composiciones, visualizando movimientos y estructuras fieles a nuestro sentido de libertad. Estamos renovando y organizando la más apropiada y suficiente instrumentación y erigiendo un teatro imaginario digno y consecuente con nuestras aspiraciones. Y es que un ciclo sinfónico es arrastrado por los vientos del sur y nos recuerda que nuestros anhelos y proceso de cambio están directamente ligados a la coyuntura de Venezuela. En la distancia se oye la Sonata a una nueva primavera.

El efecto demostrativo de un eventual cambio de gobierno en esa república del sur podría rescatarnos de la seguridad que creemos encontrar en el sometimiento o el confinamiento autoimpuesto. Además, conduciría a una revaloración de la realidad nicaragüense que ha ido acumulando un sentimiento general de desprecio contra el gobierno de Ortega, pero sin todavía haber comenzado a moldear la manera de expresar colectivamente nuestro descontento contra la arbitrariedad y los abusos políticos de parte del Estado.

Actualmente en Nicaragua los focos de protesta son dispersos, de modesto alcance y ponderada expresión. Pero las dictaduras odiosas, por su misma naturaleza, están sujetas tanto a una vida como a un fin incierto. Dada las circunstancias, pronto podríamos encontrar los necesarios agentes de unificación para lograr la forma más eficiente de resistencia cívica y desobediencia civil. Y esto es, precisamente, a lo que más le teme Ortega. Este sabe que la unidad de la oposición sería el comienzo del inevitable fin de su régimen.

La situación venezolana sin duda inducirá a Ortega a actuar de manera dinámica y peligrosa. Esto lo hará aún más represivo, pero con ello logrará agravar los sentimientos negativos contra su persona. Y es que él ya ha sobrepasado los límites de nuestra capacidad de tolerancia. La omnipotencia y omnipresencia de este, desde ahora, se percibe como la fuente de todo mal.

Con una causa sacrosanta, una eventual liberación venezolana y nuestra disposición de responder a la organización disciplinada de una verdadera oposición, estaríamos abriendo el teatro para que los auténticos líderes entren en escena y comiencen a recobrar importancia. He ahí los momentos cruciales en los que posicionaríamos a Ortega en la apertura de su último acto.

Una razón por la que los dictadores en Nicaragua siempre encuentran un trágico final se debe a que, invariablemente, siguen los mismos patrones de represión en un país creado para hombres y mujeres libres. El autor es economista y escritor.

COMENTARIOS

  1. Pedro Arauz
    Hace 13 años

    Excelente Max, gracias!
    Logras envasar en tu escrito el sentir de una persona normal y decente en Ni y el mundo que yo he calculado suma un 70%, justo lo que representa Ortega o el 30% que debe recurrir a como el a la zanganada para lograr imponerse. Si al acontecer de Ven le sumas el de Ecuador donde Correa fue reducido por márgenes altísimos y el fracaso de Cristina en Arg de el Carmen solo aullidos se escuchan, el fin de Ortega viene en crescendo. Ya se oyen los claros clarines..

  2. Silvio
    Hace 13 años

    :»estaríamos abriendo el teatro para que los auténticos líderes entren en escena y comiencen a recobrar importancia» – cuales son esos auténticos lideres ? Por favor, no mas de lo mismo, no necesitamos lideres mesiánicos que oportunistamente se aparezcan a «negociar» a espaldas del pueblo.

  3. Hace 13 años

    podriamos decir que es la companera Murillo, la que tiene mas relieve mediatico que el companero Ortega, el cual y como un ejemplo de lo que decimos, en los 6 anos que lleva de gobierno, no ha dado una sola conferencia de Prensa, no se ha presentado ante los muchachos de la AN, para dar sus mensaje annual yhablar de los palnes y presupuesto de la Nacion, y para que; si de acuerdo a todos los levantamientos de popularidad, el resulta perfumado, la economia anda por las nubes con un crecimiento

  4. Hace 13 años

    Lo de Nicaragua y Venenzuela son dos efectos diferentes en terminos de cacofonia orquestral y aunque los fines son los mismos, en el caso de Ortega se efectua de manera tal que Ortega, no necesita estar las 24/7 en la TV o la Radio, par difundir sus ideologias, bondades gubernamentales, nombramientos de nuevos agentes de su gobierno o para darle palo a sus contrarios politicos. En nuestro medio, el dominio, voluntad, capricho y agente de amvios, se pernosifica en una sola pareja: La presidencial

  5. Hace 13 años

    eN El MUNDO DE LOS LIDERES MESIANICOS, no se pueden contar o tartar de acusar a todos aquellos que ni siquiera han tenido la oportunidad de haber participado en la actuales lides de nuestro odiado patio criollo de la politica enrarecida con que contamos en la actualidad, asi que la idea del articulista es una de sana posibilidad y creibilidad que el future de nuestro pais puede tener la oportunidad de ser mejor para todos, incluyendo lo s que reniegan de el.

  6. Hace 13 años

    de casi de 5%, tiene de las narices a los del COSEP, dandoles graciosas conseciones, en otra palabaras para que gastar saliva innecesaria, y que mientras sigamos como la avestruz enterrando nuestras cabezas en la arena de la ignominia y no esperemos por los resultados Venenzolanos para actuar, entonces vamos aseguir montados en la misma mula socio/politica de antano y Ortega dandole a esa mula en el trasero para que apure el paso y se parte de su camino.

  7. Los pasos para la caida de Daniel
    Hace 13 años

    El mayor enemigo que cuenta Daniel Ortega, su dictadura y su banda de mafiosos, SON ELLOS MISMOS!! Eso es lo bello y automatico de toda dictadura, que ellos son los que provocan al pueblo con su violencia silenciosa. Hasta que el pueblo explota. A pesar de antimotines; policias de civiles, falsos policias, cpc-sapos; rotonderos, delincuentes motorizados,… cuando el pueblo dice: Basta! Es cuando caen los dictadorzuelos como Daniel con sus amigos delincuente$!

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí