Nectalí Mora
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Jonas Eriksson le dio medio boleto al Barsa en los cuartos de Final de la Liga de Campeones. El árbitro sueco decretó un penal inexistente sobre Messi que le facilitó la victoria 2-0 a los catalanes sobre el Machester City, en el partido de ida de los octavos de final.
Martín Demichilis (62'), defensor del City, derribó a Messi al borde del área, pero Jonas lo miró dentro y expulsó al defensor. Messi cobró la falta y no falló. A partir de ahí, el Barsa dominó el partido, pero no pudo aumentar la ventaja.
En la última jugada Daniel Alves (90') sentenció el partido.