Josué Bravo Corresponsal/ Costa rica
La mandataria Laura Chinchilla ha dejado a discreción del próximo presidente de Costa Rica un eventual diálogo con Nicaragua, siempre y cuando exista como garantía una nueva demanda ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) por delimitación marítima.
Chinchilla, cuya política exterior giró en torno al conflicto con Nicaragua durante sus cuatro años de Gobierno que culminan el 8 de mayo, avaló un posible diálogo entre su sucesor con el mandatario Daniel Ortega, pero debe ser con mucho cuidado.
“Una vez que se resuelva la situación electoral, si el futuro presidente quiere sentarse a conversar con el gobierno de Nicaragua, por supuesto que me parece que está bien”, avaló la mandataria, quien ha sido la principal reticente a dialogar sobre conflictos fronterizos con sus vecinos.
“Ojalá ellos puedan sentarse pero cuidado, cuidado van echar para atrás en el papel que tiene que desempeñar la Corte Internacional de Justicia en este tema. Yo les aconsejo avanzar en un diálogo, pero con garantías y la única garantía que podemos tener es canalizando esta situación a través de la Corte Internacional de Justicia”, sostuvo.
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