Fontaneros, madres, porteros, taxistas, profesores, arquitectos, empleados, jefes… La creatividad no es un patrimonio exclusivo de los artistas y publicistas, sino que todos y cada uno de nosotros podemos aplicarla en todos los ámbitos de la vida para multiplicar nuestras opciones, resolver cualquier tipo de problema y hallar salidas insospechadas a las situaciones.
Esto lo afirma Javier Camacho, un joven emprendedor que se autodefine como “creativador”, es decir que vive, piensa e inventa desde la creatividad, aplicando un tipo de inteligencia que nos posibilita salir adelante sin tener que seguir necesariamente los caminos ya marcados por otros, y sin miedo al fracaso.
PRACTICA LOS EJERCICIOS
“La creatividad es como pescar, a veces pican y a veces no, pero hay que echar la caña y meter los pies en el agua”, señala Javier Camacho, quien asegura que, practicando de forma habitual dos de los siguientes ejercicios, obtendremos resultados sorprendentes, en las diversas áreas de nuestra existencia, como la casa, el trabajo, las relaciones, los estudios, la empresa o el ocio.
Proponga tres soluciones alternativas a cualquier asunto del día a día que no le guste hacer o para cualquier problema que le surja, antes de intentar resolverlo.
Lleve una libreta para apuntar las ideas que se le ocurran, proyectos, cosas que le llamen la atención, y cada tres días escriba, en forma de pregunta, un desafío creativo que le gustaría solucionar.
Dedique al menos treinta minutos a la semana a generar ideas relacionadas con el objetivo creativo que quiere hacer realidad, sin evaluarlas ni juzgarlas.
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