Sergio León C.
Orlando Obando Cabrera, anterior delegado regional de Enacal, reclamó en su momento que SETA instaló 17 kilómetros lineales de tubería primaria sin las medidas técnicas requeridas.
Acosta dijo que habrá que esperar noventa días para adjudicar la obra, cuya construcción durará 24 meses.
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El titular del Ministerio de Hacienda y Crédito Público (MHCP), Iván Acosta, anunció ayer en Bluefields, Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), la inversión de poco más de sesenta millones de dólares en un proyecto de agua y saneamiento, que garantizará agua potable y de consumo humano para todos los pobladores de Bluefields.
Acosta dijo que durante este primer trimestre licitarán pública e internacionalmente la construcción de la obra, que pretende garantizar agua saludable por primera vez a la población local.
Además, dijo que ese proyecto de agua y saneamiento contempla proteger la bahía de Bluefields de tantas suciedades.
“Hasta este momento se han colocado sesenta millones de dólares y las fuentes de financiamiento son distintas, por ejemplo del gobierno español y el BID (Banco Interamericano de Desarrollo)”, dijo Acosta.
El funcionario sostuvo que la fuente de abastecimiento de agua será Esconfran, un caño con alto potencial hídrico, según estudios medioambientales y acuáticos realizados en el sector.
“Aquí queremos que todas las casas y negocios tengan agua, queremos que con el agua crezca el nivel de vida y de negocios, queremos con el saneamiento que el manto friático no se vaya contaminando”, agregó el titular del MHCP.
BOLAÑOS FRACASÓ
En mayo de 2006, el expresidente de Nicaragua Enrique Bolaños inauguró un proyecto desalinizador de agua potable que garantizaría agua a 1,151 usuarios, obra financiada a través de un préstamo del gobierno español por la cantidad de 8.1 millones de dólares.
En agosto de 2007 fue la firma de recepción final y definitiva de la entrega del proyecto desalinizador de agua potable para Bluefields, por SETA y Enacal. Sin embargo, a esta fecha los 1,151 bluefieleños conectados a través de 17 kilómetros lineales de tuberías primarias aún no cuentan con el vital líquido para consumo humano.
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