Un equipo de la CPDH visita las penitenciarías del país para conocer la situación de los presos. La primera que visitó fue La Modelo. LA PRENSA/M.VALENZUELA

Reos sin espacios

Pese a los impedimentos que un equipo de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) enfrenta para ingresar a las galerías de las penitenciarías y verificar la situación que sufren los reclusos, en Chinandega y Chontales se conoció que el principal problema sigue siendo el hacinamiento.

Elízabeth Romero y Martha Vásquez

[doap_box title=»900 » box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
privados de libertad están recluidos en la penitenciaría de Chinandega. La capacidad para la cual fue construida esa cárcel es para 600 detenidos, ejemplificó el abogado Pablo Cuevas.

[/doap_box][doap_box title=»Falta más beligerancia» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]

Un factor que influye en el hacinamiento en las cárceles es que las autoridades no hacen efectivas las órdenes de libertad. En la Cárcel de Mujeres La Esperanza se encuentran en detención ilegal María Elena Martínez y Aleyda López. El magistrado de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Rafael Solís —quien forma parte de una comisión integrada por Carlos Nájar, viceministro de Gobernación y la fiscal adjunta Ana Julia Guido, para analizar los casos de incumplimiento de sentencias judiciales—, se limitó a decir: “Eso va caminando (…) son pocos los casos que quedan”.

[/doap_box]

Pese a los impedimentos que un equipo de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) enfrenta para ingresar a las galerías de las penitenciarías y verificar la situación que sufren los reclusos, en Chinandega y Chontales se conoció que el principal problema sigue siendo el hacinamiento.

“Es un problema generalizado”, dijo el abogado de la CPDH, Pablo Cuevas.

El defensor de derechos humanos expresó que de lo que pudo conversar con reclusos y autoridades de cárceles, conoció que el problema de hacinamiento continúa por la falta de capacidad en la infraestructura de los penales del Sistema Penitenciario Nacional.

Otro problema que denuncian los reos es la falta de medicamentos.

En el caso particular de Chontales, el abogado de la CPDH indicó que pese a que han pasado cerca de dos semanas del amotinamiento ocurrido en el penal de Cuisalá, aún recibieron denuncias de dos reos por el maltrato sufrido en esa ocasión.

Uno de los internos denunció que debido a la golpiza recibida durante la intervención de las fuerzas especiales tras el amotinamiento, todavía enfrenta problemas para alimentarse.

Según Cuevas, el reo indicó que “los funcionarios ingresaron al lugar repartiendo palo”.

La CPDH concluye hoy las visitas que realiza a los reos de los penales y cárceles de Estelí, Matagalpa y Granada.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí