La cita tiene hora y fecha. Ambos se preparan y están nerviosos. —¿Qué voy a decir?, se pregunta él, —¿Le gustaré?, piensa ella. Los minutos pasan y finalmente llega el momento en que se tendrán cara a cara y comenzará la oportunidad de descubrir si esa es la persona indicada para amar, ahí lo descubrirán en Skype.
La realidad tecnológica que se vive en la actualidad ha dado lugar a que las personas transformen su manera de relacionarse; para el entretenimiento, los negocios e incluso el amor. Nicaragua no está lejos de eso, presenta casos de parejas que se han conocido a través de redes sociales o páginas destinadas exclusivamente a la búsqueda de relaciones amistosas y más.
—Muchas personas con gustos en común.
—Entablar relaciones con gente en el extranjero sin salir de su casa.
—Facilidad de expresarse con mayor libertad para las personas tímidas.
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—Falsas ilusiones: idealizar a una persona.
—Fotos falsas: engañar con imágenes de alguien más o edición para verse “más” atractivo.
—Información falsa: crear la imagen de un ser perfecto para el otro. —Mujeres que esperan anillos de compromiso en la primera cita.
—Hombres que se sienten con derecho a exigir sexo en la primera cita.
—Apego emocional apresurado, sin haber tenido un encuentro.
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VOZ EXPERTA
Para Marissa Olivares, socióloga y docente en la Universidad Centroamericana (UCA), entre grupos de alta densidad poblacional esta opción es viable. “Puede ser que el recurso a la búsqueda de pareja se facilite por Internet, en la medida que se pueden encontrar con más facilidad personas con intereses afines, aunque físicamente pueden estar distantes”, sugiere la experta.
“No podemos negar que gracias al Internet muchas personas se convierten en verdaderos expertos para conquistar a otras; es así que muchos de los que eran tímidos dejan de serlo y hasta se casan”, indica Rebeka Zamora, psicóloga y docente en la Universidad de Ciencia y Tecnología (UCYT).
DESDE LEJOS
De manera que cada vez son más las personas que conocen a sus parejas a través de la red y aunque nunca han tenido contacto, la relación ¡funciona!
Una de esas historias la protagoniza Claudia Escobar y su esposo. Ella no imaginó que su amor estuviese en Europa, específicamente en Austria. Esta nicaragüense relata que el amor con su actual esposo, Mario Holzmûller, empezó cuando él le envió una solicitud de amistad a través de Facebook y justo cuando ella lo iba a eliminar de sus amigos, el enamorado comenzó a escribirle correos electrónicos.
Al ser temerosa de esa nueva experiencia, Escobar, una mujer de 38 años, al fin tomó la decisión y comenzó a responder las correspondencias de su pretendiente. Del correo pasaron al Skype y de ahí a enamorarse.
“Le dije que sí me gustaría conocerlo, nos sentábamos a una hora específica, empezó a mandarme fotos de su familia porque cuando vos escribís transmitís los sentimientos”, narra Escobar.

LA PRENSA /LUIS GUTIÉRREZ
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