Un grupo de Policías Federales (PF) protestó ayer colgando de manera simbólica sus esposas en Sao Paulo (Brasil), por “la falta de apoyo” a su labor y para reclamar mejores condiciones de trabajo por parte del Gobierno brasileño.
Cerca de cien agentes se concentraron frente a las puertas de la superintendencia de la institución, en el barrio de Lapa, para reivindicar al Gobierno una mejor estructura laboral.
La protesta se dio un día después de que manifestantes también protestaron por incremento en el pasaje de autobuses.
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