Jeniffer Castillo Bermúdez
José Miguel Martínez, de 10 años, es adicto a las computadoras. “Anda metido en las redes sociales y le gusta armar rompecabezas”, cuenta su mamá Guillermina Valle.
Él tiene discapacidad múltiple y está en quinto grado de primaria en el Colegio Francisco Javier, en Ciudad Sandino.
“Él es bien inteligente, claro que es un poco más lento para aprender, pero aprende como todo niño”, dice Valle.
José Miguel invitó este martes a que todos los niños con discapacidad se matriculen en las escuelas regulares en febrero próximo cuando empiecen las matrículas.
Sin embargo, Rosa Salgado, procuradora especial de las personas con discapacidad, afirma que pese a los esfuerzos de construir rampas en las escuelas, aún no hay inclusión escolar, pues en las aulas los maestros no saben cómo atender a los alumnos con discapacidad.
Tampoco hay intérpretes en las escuelas y esto, dice Salgado, bloquea el acceso de niños sordos a escuelas regulares.
En 2011, la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH) realizó una fiscalización en las escuelas de siete departamentos del país y constató que apenas 600 niños con discapacidad estaban matriculados en escuelas regulares.
Este año, tanto la PDDH como Los Pipitos y el Hogar de Protección Pajarito Azul lanzaron la campaña Educación inclusiva derecho y desarrollo de la niñez con discapacidad.
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