Tammy Zoad Mendoza M.
“Se necesitan carreras técnicas vinculadas al desarrollo local y tecnológico que permita un salto en la economía”, comenta Vigil. Tanto ella como el doctor Tünnermann coinciden en que se necesitan carreras técnicas de calidad, pero también pertinentes a las necesidades del país.
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Todos quieren ser licenciados, doctores o ingenieros. “En la cultura nicaragüense está la idea de que las carreras técnicas son de segunda clase, y que las de primera clase son las carreras liberales asociadas al prestigio social; un médico, un abogado, un administrador. Eso hay que superarlo. Se ha menospreciado el valor de los profesionales técnicos”, señala Carlos Tünnermann Bernheim, exministro de educación y especialista en educación superior.
En un país en el que aproximadamente 40 mil bachilleres, de los 70 mil egresados de colegios públicos, subvencionados y privados, se quedaron sin cupo porque las diez universidades del Consejo Nacional de Universidades (CNU) no tienen espacio para ellos, la falta de alternativas para ellos es preocupante. Sin mencionar la cantidad de profesionales que se encuentran en desempleo porque su mercado laboral está saturado.
“Es necesario fortalecer y mejorar la educación técnica tanto a nivel medio, que ofrece el Inatec, como educación técnica superior. La oferta de carreras técnicas no está bien diseñada y no es atractiva para los jóvenes. Necesitamos dar más prestigio social y salarial a los técnicos medios y superior”, sostiene Tünnermann.
Los sectores agrícola, industrial y de manufactura son los que mayor aportan a la economía del país, sin embargo, hace falta personal capacitado para el desarrollo de estos grupos, como operarios de maquinaria o técnicos en mecánica industrial.
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