Mabel Calero
Entre lágrimas e inconformidad el pueblo de Dolores despidió al padre colombiano Orlando Castro Bustillo, quien llegó a esta ciudad en el 2010. Aunque se dijo que se iba a terminar estudios de teología los pobladores aseguran que el padre Neguib Eslaquit ha influido en su partida.
“Yo ese cuento no me lo creo, al padre le tiene envidia Neguib, yo le dije (a Eslaquit) por qué un sacerdote cristiano tiene que andar en la política, mejor que se dedique a la política con la Chayo Murillo y deje trabajar al padre, hay muchas personas que se han ido de la Iglesia al escuchar sus malas palabras, es un vulgarazo que no respeta ni a Dios ni al diablo, la gente ya no lo quiere aquí”, dijo doña Thelma Molina, pobladora de Dolores.
Habitantes de Dolores se reunieron la noche del jueves para pedir explicaciones del retiro del padre Orlando, quien está a cargo de la parroquia desde hace varios años.
“Ya es el momento que se retire (Neguib), deje al padre trabajar en paz”, le gritó doña Consuelo López.
El padre Orlando Castro Bustillo, con sus ojos enrojecidos, dijo que se va porque tiene que culminar sus estudios en Colombia, pero que se lleva la satisfacción de haber trabajado con un pueblo cálido.
Eslaquit dijo: “Esto es una decisión de nuestro superior provincial en Colombia y la comunidad lo quiere mucho, pero está desinformada, lógicamente cuando hay un cambio la gente se resiste”.
En la calle se rumora que desde hace seis meses habían comenzado los roces entre el padre Neguib y Orlando, pues la población había dejado de asistir a Betania para quedarse en la parroquia con el padre Orlando.
“Con esto mucha gente se va a retirar, por eso nosotros queremos que monseñor Leopoldo Brenes venga aquí y nos diga con su propia boca por qué retiran al padre”, señaló Molina.
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