Fernando Centeno Chiong
Leyendo un artículo sobre los impuestos de la industria fiscal y las remesas familiares en Nicaragua, se revelan cifras que para un país como el nuestro, no son para sacar pecho como lo hacen algunos funcionarios del gabinete económico, sino al contrario, nos deberían avergonzar.
Industria fiscal es el rubro compuesto por la producción de rones, cigarrillos, cervezas y gaseosas y en el año 2009 generó impuestos por 703 millones de córdobas (excluyendo cigarrillos). En el 2010, 842 millones. 1021 millones en el 2011 y 1,129 millones en el 2012.
Las proyecciones para el 2014 revelan que entre cervezas, rones y aguardientes el ingreso por impuesto será de más de 1,500 millones o sea, casi el doble de lo que producía al fisco hace cinco años.
Este año los nicaragüenses estaremos pagando en impuesto 125 millones de córdobas mensuales, o sea casi cuatro millones de córdobas diario por consumir rones, aguardientes y cervezas en bares, cantinas, estancos, pulperías, licorerías, tiendas de conveniencia, etc., sin incluir el impuesto que se paga por licores importados (vinos, vodkas, whisky, gin, etc.)
Estas cifras reflejan que estamos ingiriendo más licor y cervezas, desde el beodo consuetudinario popularmente llamado piruca hasta el bebedor social, o no social de innumerables festejos familiares, empresariales, académicos, o el novel visitantes de bares snobs, discotecas, restaurantes, hasta el cliente infaltable del guaro pelón en la cantina de la Gerardona.
Datos de la OPS revelan que la mayoría de las víctimas de consumo de alcohol en América Latina son originarias de Guatemala, Nicaragua, México y Brasil y provoca más de 80 mil muertes por año.
Es triste conocer que los nicaragüenses estamos consumiendo más licor en los últimos cinco años, desde los más altos hasta los más bajos estratos sociales engordando la bolsa de las grandes industrias que disfrutan plácidamente de estas cifras, así como los burócratas del sector fiscal que observan regocijados este rápido crecimiento que infla el escuálido presupuesto de ingresos de la nación.
Paradójicamente en el año 2013 las remesas familiares que recibieron los nicaragüenses llegaron casi a los 1,000 millones de dólares, lo que indica que algunos nicas en el exterior han logrado superar la crisis financiera que afectó en los últimos años los países donde residen o más hijos de esta nación han emigrado para enviar dinero a su familia para que esta pueda sobrevivir donde ellos no tuvieron la oportunidad de encontrar trabajo.
Las fotografías y vídeos en los medios de comunicación de los nicas que en forma masiva emigran a Costa Rica, provocan tristeza y desesperanza de cómo nuestra juventud, trata de encontrar soluciones a su dramática situación económica más allá de nuestras fronteras.
Pareciera que mientras más nacionales abandonan su patria, y aumentan las remesas, se incrementa el consumo de licores y cervezas en uno de los países más pobres, desnutrido y con bajos niveles de educación de la región.
Como bien decía uno de los economistas entrevistados, posiblemente con los nuevos impuestos a la industria del vicio, el que fuma no dejará de fumar y el que bebe tampoco. Entonces serán otros rubros los afectados.
¿Será el de la alimentación? ¿El de la salud? ¿O el de la educación?
¿Qué piensa usted? ¿Cuál es su caso? El autor es periodista y abogado.