El Barcelona descartó construir un nuevo estadio en un punto diferente de la ciudad por ser demasiado costoso y propondrá a sus socios levantar una nueva estructura sobre la base del actual Camp Nou, informó este lunes su presidente Sandro Rosell.
“La Junta ha decidido por unanimidad consultar a los socios el proyecto de construir un nuevo estadio sobre la estructura del Camp Nou”, señaló Rosell en rueda de prensa.
Se trata de “un proyecto técnico que es complejo” pero abordable, con “una inversión asumible de 600 millones” de euros, que incluye la ampliación del estadio principal.
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