Los Gigantes de Rivas contemplaron la resurrección de Ramón Flores, mientras Gustavo Martínez demostraba que era la elección correcta para este importante juego y ahora están a un paso de la corona.
“No busqué el jonrón, pero gracias a Dios por este momento”, señaló Flores, quien ha estado bajo escrutinio en toda la temporada, pero tronó en este partido, hizo la mejor jugada defensiva y provocó la primera carrera del juego con un corrido de bases agresivo.
“Se que Sandor (Guido) no tiene un brazo potente, entonces quise ponerle presión al irme de la segunda a la tercera base con la bola en sus manos y funcionó. Estoy contento por mí, pero más por el equipo”, dijo Flores.
Por su parte, Gustavo Martínez, quien tiró seis innings de dos carreras, aprovechó el gran respaldo de la ofensiva para trabajar con más tranquilidad.
“Fue un buen juego colectivo, llegamos con los bates calientes y ojalá sigamos así. En los otros juegos el Bóer se mantuvo pegado, pero hoy (ayer) fue diferente. Ganar este partido era importante porque si no nos empataban la serie”, argumentó el dominicano nacionalizado nica.
“No podemos confiarnos, tenemos que jugar duro el martes en Managua. No podemos dejar que cojan fuerza. Tenemos que terminar esto de una vez”, agregó Martínez.
El receptor boricua Raymond Serrano también es muy prudente en sus palabras. “Esto no es pan comido. En el beisbol uno nunca sabe, hasta que cae el último out”, dijo.
Serrano ha demostrado mucho coraje en la serie, especialmente ayer que se golpeó fuerte y siguió jugando. “En una fina uno tiene que jugar, solo con una grúa me sacaban del campo. Tengo un poco de inflamación, pero con el descanso de mañana estaré listo el martes”, aseguró.
“No importa el logro individual, lo que quería más era que ganáramos este partido”, Ramón Flores, Gigantes
Ver en la versión impresa las páginas: 12 B