Irene López
Tradición y Folclor
Con la llegada de los españoles, la indumentaria tradicional empieza a modificarse. Los altos funcionarios españoles traían las modas de la Península. En el siglo XVIII, Francia pasó a ser la dictadora de la moda, exportando a las colonias de España: sedas, géneros estampados, tela de lino, sombreros, artículos de fantasía, zaraza, géneros para cotonas, algodón, etc.
Los indios y esclavos negros que servían en las casas ricas de los españoles fueron obligados a vestir como ellos aunque sin el lujo de sus amos.
Con el correr de los años, los nuevos modelos de las camisas españolas se fueron modificando al mismo ritmo de la moda Europea, cambiando a nuevos diseños, colores y adornos.
Ya para principios del siglo XIX, el varón, siguiendo la moda europea, vistió de pantalón más largo y adoptó la hechura de la camisa europea como cotona.
En Nicaragua, la cotona tradicional se ha venido usando desde el siglo XVIII, época en que se empiezan a importar de Europa telas para cotonas. Las cotonas, aunque aparentan uniformidad en toda Nicaragua, presentan modificaciones en detalles y colores en cada lugar de acuerdo al gusto del que la usa.
La cotona es un poco floja y larga hasta debajo de la cintura. La manga “tres cuartos” llega un poco más abajo del codo, un poco floja. El cuello es tipo chino con tres o cuatro botones y lleva un corte en el pecho un tanto recogido adelante y atrás. Se usa para acompañar a las mujeres en los bailes de Marimba en la zona del pacífico, y en los de mazurcas y polcas en la zona norte de Nicaragua.
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