Morelia/EFE
El Gobierno de México advirtió ayer que no tolerará la justicia por propia mano y emplazó a los grupos de autodefensa a que se integren a los cuerpos policiales o, de lo contrario, dejen sus armas y regresen a sus lugares de origen, advertencia dirigida a los grupos de civiles armados que desde 2013 han surgido en el estado de Michoacán ante la fuerte presencia de cárteles del narcotráfico y la fragilidad de las autoridades.
“Lo que ha ocurrido en la región durante estos años no tiene paralelo ni precedente en ningún lugar”, señaló ayer el ministro de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, en una reunión que encabezó con autoridades del estado en Morelia, capital de Michoacán.
Los líderes de los grupos de autodefensa respondieron que antes de dejar las armas deberán ser detenidos los principales líderes de la organización criminal “Los Caballeros Templarios”. El Gobierno “está empezando al revés, quiere que nosotros dejemos las armas. Los templarios vienen y nos chingan, primero que se deje ir el Gobierno sobre ellos y nosotros con gusto nos retiramos”, expresó Hipólito Mora, líder del grupo de autodefensa de Buenavista Tomatlán.
Grupos de autodefensa operan en unos 15 municipios del centenar que hay en el estado de Michoacán, especialmente en la región conocida como Tierra Caliente, un valle que toma su nombre por las altas temperaturas de la zona.
VIGILANCIA FEDERAL
Osorio anunció que, a raíz de una petición del Gobierno del estado, serán las instituciones federales las que se encargarán en Tierra Caliente de proteger a los habitantes.
En 2013, el Gobierno federal decidió reforzar las posiciones militares y policiales en el territorio, y se hizo cargo de garantizar la seguridad en Lázaro Cárdenas, el puerto más importante de Michoacán, a raíz de la extensión de cárteles como “Los Caballeros Templarios” en el estado y la corrupción en la principal terminal portuaria, aprovechada por los traficantes para el trasiego de droga y precursores y otros negocios ilícitos.
Osorio reconoció que desde hace una década en Michoacán se estaba incubando “la delincuencia, la inseguridad y la violencia” por la “descomposición paulatina del tejido social” unida a “un acelerado proceso de destrucción del tejido institucional”.
MEJORARÁN FORMACIÓN POLICIAL
Además de que el Gobierno federal se encargará de las funciones de seguridad, Osorio anunció planes para mejorar la formación policial y la creación de una unidad antisecuestro, para eliminar las causas que motivaron el surgimiento de estos grupos, a los que emplazó para “que regresen a sus lugares de origen y se reincorporen a sus actividades cotidianas”. Asimismo, Osorio, considerado el ministro de mayor peso político en el Gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, invitó a los integrantes de los grupos de autodefensas para que, si lo consideran, se puedan incorporar a los cuerpos policiales, dentro del esquema institucional, siempre y cuando cumplan con los requisitos estipulados.
En caso contrario, las autoridades “aplicarán la ley de manera rigurosa e indiscriminada, por lo que no habrá tolerancia alguna para cualquier persona que sea sorprendida en posesión de armas” sin contar con la autorización legal, aseguró.

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