Comunicación silenciosa
Juan Vega Gonzales (*)
Liderazgo es una combinación de visión, servicio y comunicación. Alcanzar el éxito en la vida y en los negocios depende de nuestra propia capacidad de ejercer liderazgo y poder comunicarnos efectivamente con las otras personas.
Una comunicación efectiva necesita de actitud y mente abierta para escuchar y dejar hablar al otro. Para poder establecer las bases de confianza y una “conexión emocional” que abran el camino del diálogo. La buena comunicación busca entender a la otra persona como ser humano.
Empatía es sinónimo de humildad emocional; necesaria hoy en día (cuando muchas personas piensan que pueden llevarse al otro por delante), la cual a su vez depende de la capacidad de escuchar con ojos, oídos y corazón atentos no solo a las palabras; sino también al lenguaje corporal de la otra persona.
Como menciona Ismael Cala (periodista del canal internacional de noticias CNN), en su nuevo libro El poder de escuchar ; el secreto del buen hablar es saber escuchar.
Escuchar con atención es una filosofía de vida, donde uno tiene cada día la capacidad de escucharse y aceptarse a sí mismo y a los demás.
El silencio nos permite escuchar la voz interior que nos ayuda a identificar lo que es la voz del miedo, el temor y la duda; principales limitantes de nuestro propio desarrollo personal. Escuchando esa voz interior podemos mandar a callar y cancelar mentalmente las voces del temor y la duda.
Dominar el arte del silencio implica aprender a “disminuir el ego”. El ego puede ser poderoso aliado para construir metas; pero también es uno de los peores enemigos porque limita y atenta contra la buena comunicación y relación con los demás.
El silencio permite ser, el ruido obliga estar. El silencio ayuda a escapar de las garras de la provocación, a no dejarte secuestrar por emociones tóxicas, y ante todo a escuchar y construir tus sueños.
La actitud ante la vida y la decisión misma de ser feliz tiene que ver con la capacidad de “acostarse con la mente en blanco”. En esencia, de estar en paz, en silencio interior contigo mismo.
La felicidad también tiene que ver con el amor. Y el amor más que un sentimiento podría definirse como una decisión mutua de mantener el pacto de armonía entre dos o más personas cada día de sus vidas. Dios es amor, hágase el milagro.
(*)[email protected]
Aprende más en: www.123libertadfinanciera.com
Ver en la versión impresa las páginas: 3 C