El anuncio realizado por el presidente de la Autoridad del Gran Canal Interoceánico de Nicaragua, Manuel Coronel Kautz, de que el inicio de la obra se retrasará hasta el año 2015, obedece a que la prisa con que se aprobó la Ley del Canal y su construcción está empezando a tener consecuencias, opinan diputados opositores.
El legislador Carlos Langrand considera que debido a los roces constitucionales de la obra y el apuro en la aprobación de la ley pudieron provocar que los inversionistas internacionales decidieran tomarse su tiempo para no correr riesgos.
“Hubo un sobreoptimismo y mucha venta de ilusiones y todavía hay muchas dudas que despejar sobre si eso va a afectar a Nicaragua internacionalmente”, opinó Langrand.
Por su parte el diputado Enrique Sáenz, consideró que “hay que reconocer que esta vez las declaraciones del señor Coronel Kautz tienen algo de sentido común, en contraste con las cifras delirantes contenidas en los discursos, hay que esperar para ver qué esconden porque esta gente siempre trabaja con gato encerrado. Obviamente el proyecto no comenzará ni en el 2015, ni en el 2016, ni sabemos cuándo”.
Sáenz considera que esta obra no debería ser comparada con otros megaproyectos que también están retrasados como Tumarín y la refinería El Supremo Sueño de Bolívar.
“(El proyecto del Canal es) una plataforma financiera para operaciones bursátiles y trasegar dinero. En segundo lugar una maniobra mediática para alentar ilusiones y manipular las esperanzas de la gente”, dijo Sáenz.
El presidente de la Autoridad del Gran Canal, Manuel Coronel Kautz, dijo a LA PRENSA que hasta en el 2015 iniciará la construcción del Canal, porque hasta en el tercer trimestre de este año podrán determinar una ruta específica por la que pasaría la obra.
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