El viento, el frío, el sol, los tintes agresivos, el abuso del secador y el champú inadecuados, el nerviosismo o la preocupación, son armas letales para la salud del cabello.
El brillo, la grasa, la caspa, las canas y la caída del cabello también son parte de los problemas que más preocupan a hombres y mujeres cuando tratan este tema.
Pese a los cada vez más sofisticados medios para mantener la lozanía del cabello, lavarlo, acondicionarlo y darle forma son los principios básicos del cuidado capilar.
Durante el lavado se arrastra la suciedad y se aportan agentes que mejoran el estado del pelo; a su vez, el acondicionador protege la cutícula y aporta brillo y resistencia, mientras peinarlo y darle forma con productos de fijación garantiza la belleza del cabello.
Muchas veces el mal cuidado produce la aparición de la caspa, así que lo mejor es lavarse el pelo con frecuencia usando un champú suave que no dañe el cuero cabelludo.
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