EFE, AFP
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Los trabajos, que tienen un costo total de 5,200 millones dólares, 3,200 de ellos para GUPC, comenzaron en 2009 y está previsto que terminen en octubre de 2014, pero llevan un retraso de nueve meses.
GUPC reclama desde hace un año el pago de 1,600 millones de dólares más que atribuye a los retrasos en las obras.
Al principio del contrato se produjo un retraso de cuatro meses, y la autoridad del canal consideró que el cemento que GUPC pensaba utilizar era de mala calidad y no permitiría que la obra pudiera durar al menos cien años, como el canal actual.
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Las obras de ampliación del Canal de Panamá se suspenderán el próximo 20 de enero si para esa fecha no se atienden la demandas económicas del consorcio liderado por el grupo español Sacyr y que fueron rechazadas el miércoles por las autoridades panameñas.
El Grupo Unidos por el Canal (Gupce), integrado por Sacyr, la empresa italiana Impregilo, la belga Jan de Nul y la panameña Constructora Urbana, considera insuficientes los fondos acordados previamente, al manifestar que “no puede continuar una obra en la que se proyectan 1,600 millones de dólares en sobrecostos”.
La constructora española Sacyr, que dirige el GUPC, dijo en un comunicado enviado el 30 de diciembre a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) española que “procederá a la suspensión de los trabajos si los incumplimientos denunciados no son remediados dentro del periodo de preaviso”.
El administrador del canal, Jorge Quijano, había rechazado el miércoles en un comunicado esta petición “destinada únicamente a forzarnos a negociar fuera de los términos del contrato”.
“GUPC ha presentado fundadas reclamaciones en relación con los sobrecostes del proyecto derivados de circunstancias sobrevenidas e imprevisibles”, escribió Sacyr ayer.
En su comunicado, el grupo español denuncia “incumplimientos graves” en el contrato por parte de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) y afirma que “GUPC ha venido desarrollando continuados esfuerzos para que estas reclamaciones, cuyo importe global asciende a la fecha a unos 1,625 millones de dólares estadounidenses, fueran atendidas por la ACP a medida que han ido surgiendo”.
“GUPC mantiene abierta la interlocución con la Autoridad del Canal de Panamá para alcanzar un acuerdo satisfactorio que ponga fin al actual desequilibrio contractual”, afirma la empresa española.
“DEBE TERMINAR”
El exadministrador de la Autoridad del Canal de Panamá, Alberto Alemán Zubieta, dijo que el consorcio internacional encargado de la ampliación de la vía acuática “debe terminar” la obra y presentar, ahora o después, sus reclamos económicos por las vías establecidas en el contrato.
Alemán Zubieta, quien era el responsable de la ACP cuando el Grupo Unidos por el Canal (GUPC) que lidera la española Sacyr ganó la licitación del proyecto de ampliación, tildó de inconveniente que el consorcio abandone el proyecto, aunque resaltó que el Canal está en capacidad de asumir las obras para terminarlas.
“Panamá está en condiciones de culminar la obra y el país se va a plantar muy bien frente a esto”, comentó Alemán Zubieta, actual consultor internacional de temas marítimos, quien culminó su gestión en la Autoridad del Canal de Panamá en septiembre de 2012.

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