Cartas al Director

Navidad y Madiba

La Navidad es tiempo de dar, de unidad familiar, de generosidad, de árboles decorados y música para la ocasión, de intercambio de regalos. Es una celebración cargada de sentimientos bonitos; también tristes por la ausencia de seres queridos que ya no están con nosotros para compartir del espíritu navideño; asimismo, una festividad de consumo exagerado y parrandas interminables para algunos.

La Navidad es nacimiento; espero que este año germine en nosotros el verdadero compromiso de dejar de ser una tribu con bandera, para que gradualmente, anhelando que sea lo más pronto posible, lleguemos a tener un país viable en lo económico, social y político para el beneficio de todos los nicaragüenses sin distinciones de ninguna especie, con verdadera democracia, con paz y prosperidad.

En el pasado remoto sólo se celebraban las muertes de los personajes famosos, en esta Navidad podemos celebrar el nacimiento a la otra vida de Nelson Mandela, y aplicar su magnífico legado como ser humano y político, como referencia imprescindible de lo que un verdadero líder puede hacer por su país.

La mezquindad, el sectarismo, el caudillismo, la falta de integridad y honestidad, la carencia de valores democráticos, el irrespeto a las leyes, las dictaduras, la insuficiencia de un Estado de Derecho, las elecciones amañadas no deberían ser parte de nuestra cultura de nación. Despojémonos, para poder avanzar, de todas estas costumbres y lacras tan profundas y firmemente arraigadas en nuestra sociedad que nos mantienen empantanados y paralizados como país.

Como regalo de Navidad. meditemos e incorporemos en nuestros valores y en nuestro actuar sobre la herencia de Madiba: Luchador por la libertad, la dignidad humana, la justicia, la democracia, la igualdad, la libertad de expresión, los derechos humanos, la paz, la reconciliación, la humildad, el espíritu de superación, el no a la violencia, el no a la reelección, y la generosidad en el sentido más amplio de la palabra.

Mandela salió de la tribu y a través de muchos años de aprendizaje, introspección, auto cuestionamiento y formación en su búsqueda de libertad y justicia, pasó a ser uno de los hombres y gobernantes democráticos más exitosos y prácticos en los últimos cien años… mantengamos aun la esperanza.

¡Nazcamos en estas fiestas navideñas para un futuro mejor!

Ricardo Serrano Quant.

Navidad con justicia

Muchos se llaman “cristianos”, invocan constantemente el nombre del señor Jesús. Llenan sus bocas diciendo: “Jesús es mi Salvador”, otros consideran ídolos a las imágenes de cualquier material, pero no se cree que es idolatría cuando se idolatra el dinero, familia, trabajo, sexo, injustica, maldad, odio, envidia y muchos más pecados que destruyen y demuelen a nuestro prójimo. Los ídolos, aunque tienen manos, pies, y boca, no dañan a nadie. Cristiano es ser como Cristo, vivir como Cristo, amar como Cristo y hacer las cosas como Él las hizo, a favor de los pobres, los pequeños y los más necesitados.

Muchos celebramos con alegría el nacimiento de Jesús. Para unos es una celebración mundana, en la que se combinan el bacanal; licor, pachanga, entre otros; para nosotros los cristianos es el disfrute del advenimiento de nuestra salvación y redención, el día que descendió Jesús a la Tierra para hacerse hombre. Cristo que dijo “Yo soy la verdad”, nació de la Virgen María, “Y la justicia mira desde el cielo”: puesto que simplemente creer en el que ha nacido, la humanidad no se ha encontrado justificada por sí misma, sino por Dios.

En la Navidad no puede existir tristeza, sea cual sea nuestra condición socioeconómica, porque nació la vida, la misma que acaba con el temor de la mortalidad y nos infunde la alegría de la eternidad perpetua. Por lo tanto, nadie puede sentirse alejado de semejante gozo; porque nuestro señor Jesucristo nos ha sacado de la esclavitud del pecado, es Él el destructor del pecado y de la muerte. Vino a liberarnos de la injusticia, enemigos, maldad, odio, rencor, soberbia, abuso, acoso, pobreza, hambre… Él asumió la naturaleza del género humano para reconciliarnos con nuestro Creador y con la humanidad. Por eso, cuando celebramos el nacimiento de nuestro señor Jesús, celebramos también el nacimiento y la victoria sobre nuestras vidas, despojémonos de todo mal que exista en nuestros corazones, por tanto, del hombre viejo con todas sus obras; y ya que hemos recibido la generación de Cristo, renunciemos a las obras de la carne.

Vivamos la Navidad como una fiesta religiosa; celebremos devotamente el aniversario del nacimiento del Salvador del mundo y la alegría de poder compartir a Jesucristo en nuestras vidas. Él nace en nosotros, nace en el perdón, en la justicia, reconciliación, en el amor al prójimo, en el servicio a los demás y en la entrega total para construir un mundo de justicia y rectitud.

Orlando Rostrand Barahona.

Aquellas navidades

Mi devoción cristiana, fortalecida por los estudios de la Biblia, me facilitan expresarme con alegría y regocijo. No obstante estar viviendo una crisis de salud, he sentido una animosidad hacia mi querido amigo Alejandro Serrano Caldera, a quien envío mis más sentidas felicitaciones por su artículo publicado el domingo pasado en LA PRENSA, oportuno , excelente y de recordatorios sublimes y muy nuestros, donde se resalta lo propio de la cristiandad de nuestra Masaya, que en su momento ha recibido, para nuestro orgullo, ser llamada “La ciudad de las Flores“, “tierra melodiosa y hechicera”.

Y, finalmente dos agregados que le calzan con justicia literaria “Capital del folclor” y “Masaya mariana y dariana”. Ese culto a la Inmaculada Virgen María y a nuestro genial Rubén Darío tiene muchos y amorosos capítulos de nuestra historia.

Me sumo al decir de Alejandro, de que “Diciembre es mes de la esperanza y la nostalgia, anhelo y remembranza, deseo profundo de construir el futuro con la esperanza incierta que todo porvenir ofrece y con las esencias de un pasado al que ya hemos quitado sus penas y sinsabores. Quizás, la ansiedad del futuro no sea otra cosa que la fuerza que atrae a las raíces y a los orígenes.”

Finalmente, digo a Alejandro, no olvidar la formación y sublime entrega de “las pastorelas”, que tienen un marco de salutación dulce, amorosa y sincera pleitesía al divino Niño Jesús.

Alfonso Dávila Barboza.

Hacia un cambio de tecnología y política

El modelo japonés del Instituto de iniciativa Kyosei es: “Central para crear la política intelectual del presente milenio”. La economía de mercado y la iniciativa Kyosei radica en pagarle al personal por su esfuerzo, capacidad y teniendo esta habilidad nata será recompensado y estimulado.

Esto da al ser humano motivación y por esta razón la persona trabaja con un gran esfuerzo y nivel de competencia en el entorno económico de mercadeo. En toda economía de libre mercado, el posicionamiento es el nicho, el valor del producto o servicio es el mejor de la calidad total, o sea, el ganador. La estructura fundamental de competencia estimula la pequeña-mediana industria, empresas y negocios a crecer y desarrollar su tecnología y vitaliza la economía para que un país sea próspero.

Cuando vemos y analizamos la historia, de la industria y tecnología, el caso de la creación del hombre es lo que se llama actualmente agroindustria. El hombre surgió de la edad primitiva inventando la industria y tecnología en la agricultura. Cosechemos, produzcamos, mercadeemos, exportemos… que es la única solución para traer divisas a este país y así generar fuentes de empleo.

Leonel A. Marín McEwan.

COMENTARIOS

  1. Adán
    Hace 13 años

    Don Orlando Rostran, no se en que mundo es que se da esa realidad en que no hay odio, pobreza, hambre etc. Pues en la tierra hay mucho de eso. Sies Jesús no ha podido resolver esos problemas a lo mejor es que dios solo en la imaginación de algunos.

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