EL UNIVERSAL
Para restarle velocidad al incremento de los bolívares, en la economía y disminuir la masa de billetes que se desplaza a la compra de dólares en el mercado paralelo o impulsa los precios porque dispara la demanda, el Banco Central de Venezuela (BCV) tomó medidas para debilitar al crédito, pero todo indica que no hay mayor efecto.
En los últimos tres meses el Banco Central aumentó de 17 por ciento a 20.5 por ciento la porción de los depósitos que las entidades financieras no pueden prestar y deben mantener como reservas, no obstante, el exceso de bolívares se multiplica. En noviembre, en promedio, los bancos registraron 87.7 millardos sobre el monto de las reservas y al cierre del 23 de diciembre esta masa de dinero ocioso, que no ha podido ser prestada ni colocada en bonos, saltó 26 por ciento para ubicarse en 110.2 millardos.
El BCV fabrica bolívares para comprarle bonos a PDVSA y a otras empresas públicas, a fin de cubrir parte del déficit que tienen las cuentas públicas.
45.8 por ciento acumula la inflación en los primeros diez meses de 2013 en Venezuela, y en los últimos doce meses de 54.3 por ciento. Esto es resultado del divorcio de la demanda con fuerte impulso y una oferta que no crece en términos adecuados.
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